AJ McLean se sincera sobre su "batalla diaria" contra el alcoholismo

El cantante AJ McLean se encuentra, por un lado, en un momento dulce de su trayectoria musical al prepararse estos días para el regreso triunfal de su banda Backstreet Boys tanto a los escenarios -el grupo confirmó la llegada de una nueva gira mundial el año que viene- como a la escena discográfica con el lanzamiento, a principios de 2019, del que será su primer álbum en casi seis años.

Sin embargo, como acaba de reconocer en una sincera entrevista a People, el intérprete estadounidense también atraviesa una etapa bastante delicada en lo que a su bienestar físico y emocional se refiere, ya que este mismo año recayó en el consumo de alcohol que marcó algunos de los episodios más oscuros de su trayectoria y que le llevó a pasar por rehabilitación hasta en tres ocasiones, concretamente en los años 2001, 2002 y 2011."Mira, no me avergüenza decir que este año he vuelto a caer en las garras del alcohol.

Está claro que tengo una enfermedad y eso implica librar una batalla diaria para mantenerla bajo control", ha confesado el artista en conversación con la mencionada revista, en la que también ha querido reflexionar sobre el papel algo contradictorio que juega indirectamente su familia en la forma en que lidia psicológicamente con la dependencia.

"Sabes, es muy interesante esa relación que existe entre la necesidad de trabajar en la sobriedad y el hecho de tener esposa e hijos. En ocasiones, para poder superar los desafíos que te plantea la enfermedad debes anteponer tus necesidades a las de los demás, y eso para mí resulta muy complicado porque tengo familia. Mi mentalidad siempre me ha dicho que la familia y los hijos son lo más importante", ha explicado.

En este sentido, uno de los retos más exigentes que se desprenden de su día a día consiste en encontrar ese punto de equilibrio esencial entre la tarea de cuidar de los suyos, la de vigilar su propia salud y, por supuesto, la de asegurarse de que los fans de los Backstreet Boys ven cumplidas las altas expectativas que se han marcado de cara al próximo regreso de la formación.

"Otro problema es que soy una persona codependiente y no puedo evitar querer agradar a todo el mundo. Creo que parte de ello proviene del hecho de que soy artista y necesito ver a la gente feliz y satisfecha, ya que eso me ayuda también a mantener mi autoestima alta.

Pero creo que si te vuelcas demasiado en los demás y dejas de cuidarte a ti mismo, al final puedes acabar hundido. Y lo sé porque me ha ocurrido en numerosas ocasiones", ha aseverado el vocalista de 40 años, padre de Ava (6) y Lyric (2) junto a su esposa Rochelle DeAnna.

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