Alejando Sanz llega a acuerdo con chantajistas

MIAMI (AP). Una pareja acusada de extorsionar a Alejandro Sanz llegó el lunes a un acuerdo con el músico español, evitando ir a juicio momentos antes de comenzar el proceso de selección del jurado.

Sylvia Alzate, de 48 años, y su esposo Carlos González, de 37, aceptaron declararse culpables de extorsión y robo en un tribunal del condado de Miami-Dade a cambio de que los cargos no figuren en sus antecedentes.

Ante el juez Israel Reyes el abogado de los acusados, Lonnie Richardson, dijo que sus clientes se declaraban culpables y que aceptaban permanecer dos años en libertad condicional y mantener sellados todos los detalles del caso.

Asimismo pagarán los gastos derivados de la libertad condicional, de unos 50 dólares mensuales, y se mantendrán alejados del cantante y de la familia de éste.

Debido al acuerdo de confidencialidad, ninguna de las partes puede efectuar declaraciones públicas ni difundir detalles del proceso o el pacto.

Ni la publicista ni la mánager de Sanz respondieron el lunes llamadas de la AP en busca de comentarios.

Sanz, cuyo verdadero nombre es Alejandro Sánchez Pizarro, no asistió a la audiencia del lunes. Sin embargo, las medidas de seguridad se incrementaron afuera de la sala de audiencias, donde las autoridades retuvieron los teléfonos celulares de todos los asistentes y reporteros y colocaron un detector de metales frente a la puerta.

"Les deseo buena suerte a los dos", expresó Reyes al final, tras advertirles a Alzate y González que podrían ser detenidos nuevamente si transgredían los términos del acuerdo.

El magistrado les alertó también que por tratarse de extranjeros no naturalizados _sin la ciudadanía estadounidense_ podrían ser deportados a sus países de origen al haberse declarado culpables. Alzate es de origen colombiano; González cubano.

Como parte del acuerdo, la pareja deberá presentarse una vez al mes ante las autoridades para notificar que está cumpliendo los términos de la libertad condicional, dijo el juez.

Tras pedirles que se identificaran por sus nombres y fecha de nacimiento, Reyes le preguntó a los acusados si aceptaban el acuerdo porque lo creían conveniente "para su interés personal" o porque se consideraban culpables.

Ambos, cada uno a su turno, respondieron que lo hacían por su propio interés.

Alzate y González trabajaron para Sanz en su mansión de Miami Beach, donde vivieron por un tiempo.

De acuerdo con las autoridades en diciembre del 2006, poco después de renunciar a su trabajo, González amenazó con difundir información perjudicial para el artista a menos que éste le pagara 500.000 dólares.

González había robado una computadora portátil, videos y fotografías de Sanz y de su empresa Gazul Productions.

Una semana después, el músico madrileño emitió un comunicado admitiendo que tenía un hijo de tres años, Alexander, de una relación no revelada previamente.

Durante el proceso judicial, la pareja se declaró inocente y quedó en libertad bajo fianza. González, empero, fue arrestado hace unos dos meses por violar los términos de su libertad vigilada al viajar fuera de los Estados Unidos, a España. El juez ordenó el lunes su liberación.

De haber sido declarados culpables en un juicio, los acusados enfrentaban una pena de entre 35 meses y 50 años de cárcel.

El martes, la fiscalía y los acusados firmarán en el tribunal el acuerdo de confidencialidad por el que todas las partes se comprometen a mantener silencio y no difundir los detalles del caso.

Sanz se había negado a declarar en el caso, pero finalmente presentó un video con sus alegaciones, que permanecen en secreto por orden de Reyes.

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