Alicia Silverstone se sincera sobre el carácter "abrumador" de la fama

Por suerte o por desgracia, la imagen pública de la actriz Alicia Silverstone siempre se verá asociada a la explosión de películas juveniles que definió buena parte de la escena cinematográfica de la década de los 90 y de la que -junto a la fallecida Brittany Murphy, Reese Witherspoon y Ryan Phillipe, entre otros- ella es sin duda uno de sus rostros más representativos.Una de las razones que explican ese anclaje al pasado reside precisamente en la decisión que tomó la intérprete de abandonar prácticamente la vida pública cuando se encontraba en la cima de su popularidad, un llamativo cambio de planes que la estadounidense justifica ahora con la sensación de agobio que experimentó al no estar en absoluto preparada para lidiar con semejantes niveles de notoriedad.

"Hice varias películas, unas nueve, y de repente estrenamos 'Fuera de onda' [conocida como 'Despistados' en Latinoamérica] y sin darme cuenta me había hecho famosa. Iba por la calle y en cualquier sitio la gente decía: '¡Es Alicia Silverstone!'. No tuve tiempo suficiente para procesar todo lo que estaba pasando y fue demasiado para mí. Pero bueno, la vida sigue y he tenido que replantearme la situación", explica a Variety sobre el impacto que para su vida cotidiana tuvo la famosa comedia de 1995.

Curiosamente, la artista revela ahora que la cinta que la catapultó al estrellato y que entró directamente a formar parte de la cultura popular de esa década estuvo a punto de no ver la luz, después de que varias productoras rechazaran la propuesta al entender que al público no le entusiasmaría precisamente ver a una chica protagonizando una cinta de corte humorístico.

"Uno de esos estudios nos dijo que no, que a nadie le interesaría una película que tratara sobre la vida de una jovencita. Esa gente debe de estar tirándose de los pelos ahora mismo. Para ellos en ese momento solo interesaba el plano comercial, pensaban que a nadie le importaría la trama y que no vendería entradas en el cine", recuerda en la misma conversación.Aunque nunca ha llegado a retirarse oficialmente de la industria del espectáculo, Alicia admite que su pasión por la interpretación se vio claramente mermada en esos años por culpa de la falta de intimidad asociada a su conversión en personaje público.

Para contrarrestar de alguna forma la escasez de proyectos cinematográficos en los que aceptaba participar, la actriz decidió volcarse en la filantropía para sentirse realizada y desde entonces se ha involucrado discreta pero activamente en organizaciones como PETA."Creo que inconscientemente me fui alejando de mi profesión, pero a día de hoy puedo decir que me apasionan las dos cosas [en referencia a su doble faceta de actriz y activista]. Me he posicionado en contra del uso de lana porque las ovejas sufren cortes y sufren durante el proceso de esquilado. Nadie se preocupa de ellas cuando están heridas, es como: 'Bueno, ya hemos acabado con esta, a por la siguiente'", manifiesta.

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