Ana de Armas solía sentirse 'muy sola' en Los Ángeles

Tras más de dos años residiendo en Los Ángeles, la actriz Ana de Armas por fin está cumpliendo su sueño de triunfar en el mercado internacional gracias a grandes producciones de Hollywood como 'Juego de armas' -película en la que comparte cartel con Jonah Hill y Miles Teller-, pero eso no significa que a la intérprete cubana no le haya costado sentirse plenamente realizada en una ciudad que, debido a sus grandes dimensiones, llegó a potenciar la timidez de su carácter hasta el límite."Me costó muchísimo hacer amigos, hay que tener en cuenta que aquí vive mucha gente y es difícil encontrar tu círculo. En mi caso más, porque me cuesta mucho hacer piña con la gente, soy muy reservada. No me gusta hablar de ciertos temas ni que me pregunten cosas imprudentes.

Cuando llega el punto en el que te considero mi amigo no me puedes callar, pero llegar a ese punto me cuesta mucho. Los Ángeles es una ciudad en la que te sientes muy sola", revela la cubana a la revista Glamour. La joven artista reconoce también que las sensaciones encontradas que todavía le genera la gran urbe californiana se deben a lo mucho que le costó asimilar el choque cultural que sufrió a su llegada, sobre todo en lo relativo a la aparente necesidad de emular todos los hábitos que exhiben a diario los angelinos."Los Ángeles es una locura de ciudad, tienes siempre esa sensación de que nada es suficiente, de que tienes que ser perfecta.

Y eso no es real, cada persona tiene su forma de ser. Las culturas son muy distintas, no tienen nada que ver y tú tienes que ir amoldándote a ellas, entendiendo y aceptando lo que cada una te ofrece", reflexiona en la misma entrevista.Aun así, Ana no ha dejado de superar obstáculos hasta acabar ocupando un destacado lugar en una industria que ya la ha bautizado como "la nueva promesa latina", un título que la actriz se toma como un halago pero del que tampoco quiere que añada presión a su carrera.

"Yo no me adelanto a las cosas. Estoy empezando, me queda mucho por hacer y por vivir. Me siento orgullosa de ser latina y de estar en Estados Unidos, así que la combinación de 'promesa' y 'latina' me parece perfecta, pero lo que tengo que hacer es preocuparme únicamente de lo que estoy haciendo ahora", asegura.Precisamente, la artista atribuye buena parte de su éxito a los consejos recibidos por parte de uno de los mejores amigos que ha hecho en Los Ángeles durante este tiempo, el actor estadounidense Keanu Reeves, con el que Ana ha trabajado en dos películas: 'Toc, Toc' y 'La hija de Dios'."Conocí a Keanu en 'Toc, Toc' y luego produjo otra cinta y me volvió a llamar. Es una persona muy generosa como ser humano y como actor, seguimos en contacto y él está feliz por todo lo que me está pasando. Es un regalo haberle conocido", admite la extrovertida intérprete.

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