Ariana Grande no piensa en los detalles más superficiales de su boda

La cantante Ariana Grande y el cómico Pete Davidson se han convertido, en el transcurso de un par de meses, en una de las parejas más sorprendentes y mediáticas que nos ha dejado el año en el plano de la crónica social internacional. Y como han dejado patente en sus últimas apariciones e intervenciones públicas, los dos enamorados también pueden presumir de haber forjado una de las uniones más sólidas de la siempre cambiante industria del entretenimiento.

Y es que, además de confirmar su compromiso matrimonial dos semanas después de que se diera a conocer su historia de amor, la cual se hizo oficial poco después de que la artista de 25 años anunciara el fin de su relación con Mac Miller el pasado mes de junio, la intérprete y el actor de 'Saturday Night Live' no han parado de intercambiar elogios y palabras de cariño a través de cualquier tipo de medio -redes sociales, televisión, radio o prensa escrita-, todo ello con el objetivo de reforzar ante la opinión pública esa imagen genuinamente idílica que han venido proyectando desde entonces.La última entrevista que ha concedido la estrella de la música a la revista Paper no ha supuesto precisamente una excepción a la regla.

En lugar de hablar largo y tendido sobre la clase de boda con la que sueña para poner el broche de oro a tan frenético romance, Ariana ha puesto de manifiesto que los detalles puramente ornamentales de la ceremonia, así como las exquisiteces y demás lujos de los que disfrutarán sus invitados, son nimiedades en comparación con la idea de salir de un acto tan especial transformada en la flamante esposa del hombre que ha conquistado su corazón.

"Lo único que sé es que estoy feliz con Pete, y eso es lo que de verdad me importa. Es un hombre que no ha dejado de apoyarme desde que nos conocemos y por tanto es una de las influencias más positivas que tengo en mi vida. Me siento muy afortunada de poder contar con él para todo", ha asegurado la diva estadounidense en conversación con la citada publicación.Hace solo unos días, Ariana también dejaba patente la escasa importancia que parece otorgarle a los aspectos más superficiales del matrimonio al afirmar sin reparo alguno que la esperada boda no tendrá lugar hasta el año que viene, como mínimo, y que ninguno de sus protagonistas se estresará más de lo estrictamente necesario para que todo salga perfecto.

"Trabajo mucho y la verdad es que nunca había tenido que invertir tanto tiempo o energía en algo personal que llene mi alma. La verdad es que estoy emocionada y me entran ganas de llorar. Pero ante todo va a ser divertido y muy especial, y no va a ser pronto, pronto. Será el año que viene", manifestaba la afamada intérprete.

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