Austríacos no se molestan con desfachatez de "Bruno"

VIENA (AP). Podría perdonarse a los austriacos por enfadarse con "Bruno". Después de todo, éste presume de que sólo Hitler es más famoso que él y dice que sólo quiere "lograr el sueño austriaco: conseguir un empleo, comprar una mazmorra y tener allí una familia".

Pero en lugar de molestarse con la nueva comedia del británico Sacha Baron Cohen sobre un exuberante austriaco gay obsesionado con la moda que desvergonzadamente apela a todo tipo de clichés, desde "schnitzels" hasta nazis, la mayoría de los vieneses están aceptando el consejo de Bruno: "¡Supérenlo!"

A juzgar por un puñado de concursantes de parecidos y sitios web pregonando alegremente camisetas ultrapegadas y pantaloncillos extra cortos, algunos hasta parecen acoger su Bruno interior.

"Todos podemos aprender mucho de Bruno: estilo, entusiasmo por la vida, versatilidad, intrepidez", escribió en su blog Doris Knecht, una columnista del diario Kurier, previo al lanzamiento mundial del filme de Universal Pictures el viernes.

"Este hombre está orgulloso de su tierra, así que estamos orgullosos de él", añadió, proclamando que "Austria tiene un nuevo embajador. ¡Gracias, Bruno!"No todos comparten el mismo entusiasmo, mucho menos un verdadero embajador: Emil Brix, principal enviado de Austria a Gran Bretaña.

En una entrevista con la televisora pública austriaca ORF que se transmitió el jueves, Brix denunció a "Bruno" como "completamente indecoroso e inadecuado".

Opinó que las frívolas referencias de Baron Cohen a Hitler y Josef Fritzl _ condenado en marzo por haber tenido a su hija prisionera en una mazmorra durante 24 años y procreado con ella siete hijos _ eran golpes bajos, insensibles y ofensivos.

"Todos deben pronunciarse en contra de algo así", declaró, advirtiendo que la cinta empañará la imagen de Austria.

ORF criticó el filme en una reseña. "Demasiados gastos para tan pocos remates (de chistes)", dijo.

La mayoría de los austriacos, sin embargo, parecen tomarse a "Bruno" en broma.

Están acostumbrados a que les llamen la atención por la pasada complicidad de su país con los nazis, su floreciente margen político de extrema derecha y el caso de Fritzl, que se conoció menos de dos años después de la noticia de una joven que escapó tras permanecer cautiva ocho años y medio en una celda bajo tierra.

Tampoco se salva de las burlas Arnold Schwarzenegger, inicialmente por sus películas "Terminator" y más recientemente por su posición como gobernador de California.

Y algunos austriacos ya están familiarizados con Bruno, un personaje que Baron Cohen ha interpretado en su programa "Da Ali G Show".

Aunque Viena no ha caído presa de una fiebre de Bruno, los afiches de la cinta que lo muestran en un ajustado "lederhosen" (pantalón corto con tirantes) amarillo, un sombrero alpino que le hace juego y una cartera en el hombro adornan virtualmente cada autobús y parada en la capital.

Los admiradores también han estado usando ropa y mercancía engalanada con frases que Bruno ha popularizado en las que juega con el idioma.

"Naturalmente 'Bruno' es de mal gusto y siempre está a punto de hacer algo indecente. ¿Pero qué más pueden esperar de Sacha Baron Cohen?", dijo Alex Rechsteiner, un estudiante de filosofía.

Los medios austriacos por lo general han restado importancia a sugerencias de que "Bruno" hará un daño irreversible y hasta desanimará a los turistas. Apuntan que algunos austriacos temieron lo mismo cuando salió "Cocodrilo Dundee", y que por el contrario la película atrajo más extranjeros.

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