Bolivia despide el carnaval con ofrenda a la Pachamama

LA PAZ (AP). Una ofrenda a la Pachamama (Madre Tierra) por buenos augurios para los negocios, la familia y la salud marcó este martes el cierre de cuatro días de festejos carnavaleros en Bolivia que dejaron en el olvido los problemas del país.

Las celebraciones se iniciaron el sábado con festividades folclóricas y jolgorios callejeros, mientras que el martes fue un festejó en familia y más íntimo.

Conocido como el "martes de Challa" la celebración comienza en la madrugada con explosión de petardos en las casas, oraciones a Dios y rogativas a las deidades por la familia y termina con una abundante comida y más festejos.

La fiesta penetró todas las capas sociales y es la más respetada del calendario carnavalero. Entre los indígenas y mestizos tiene lugar un ritual a los dioses andinos con una hoguera donde se quema fetos de llama y ofrendas de colores que representan a la salud, los negocios, la familia, los estudios y todos un repertorio de buenos deseos para el resto del año.

Hasta el presidente Evo Morales, quien no suele descansar ni en los días festivos, se dio una tregua el martes, último día feriado en Bolivia, para reposar, según informó la casa de Gobierno. El sábado bailó con bailarinas frente al palacio de gobierno.

La celebración más conocida internacionalmente es la entrada folclórica de Oruro, ciudad minera andina a 190 kilómetros al sur de La Paz, conocida como la capital del folklore.

Declarada por la Unesco en 1997 como "Obra maestra del patrimonio oral e intangible de la Humanidad", la entrada folclórica convocó este año a 40.000 danzarines y músicos en un recorrido de cinco kilómetros hasta el Santuario de la Virgen del Socavón en el centro de la ciudad.

La ministra de Culturas, Zulma Yugar, encabezó el baile de la diablada como un forma --dijo ella-- de reivindicar la paternidad boliviana de esa danza, que también Perú reclama como suya.

La diablada es una alegoría al diablo que según los mineros bolivianos habita en los socavones. La danza tiene un espectacular despliegue de colorido en sus trajes y máscaras y una música de frenesí.

Todas las danzas folclóricas bolivianas tienen su lugar en la entrada en un espectáculo multicolor con toques de sensualidad por la presencia de guapas mujeres en polleras muy cortas.

En Santa Cruz, la ciudad del oriente, la fiesta es distinta a la región andina. Carrozas y reinas dominan el baile callejero de las comparsas.

Pero el martes de challa nacido en la región andina se ha extendido a todo el país.

Los festejos cesarán el martes en la noche, pero en La Paz el domingo 21 acabará la celebración con el entierro simbólico del "pepino" que representa a un personaje jocoso que viste máscara y porta un bastón adornado con cintas y es considerado rey del carnaval paceño.

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