Brian Harvey, detenido en Londres por enviar mensajes "maliciosos" en Twitter

Más de dos décadas después de saltar al estrellato y convertirse en uno de los rostros más populares de la escena musical junto a sus compañeros de la 'boy band' East 17 -una especie de respuesta gamberra a los angelicales Take That-, el cantante británico Brian Harvey no solo ha perdido esa privilegiada posición que solía ocupar en la industria y su consiguiente notoriedad mediática, sino que ha terminado derivando en esa clase de personajes polémicos que solo generan noticias por sus excentricidades o, en su caso, por posibles delitos.

Tanto es así, que tras más de diez años en los que se ha mantenido prácticamente desaparecido de la escena pública, su nombre ha vuelto a salir ahora a la palestra tras ser detenido ayer miércoles en Londres y trasladado a una comisaría del norte de la ciudad para prestar declaración por el presunto contenido "malicioso" -un término que englobaría conceptos como denigrante, difamatorio o incluso amenazante- de los últimos mensajes que ha venido publicando en su perfil de Twitter.

Por el momento, y manteniéndose fiel a la cautela y discreción que suele exhibir en estos casos, la policía metropolitana se niega a compartir más detalles sobre la investigación que ha iniciado para determinar si podrían o no presentarse cargos contra el artista, aunque cierto es que han sido las propias autoridades -cumpliendo con el principio de transparencia- las que han revelado públicamente el arresto del intérprete y sus motivos."La Policía Metropolitana recibió recientemente una queja ante las comunicaciones maliciosas emitidas desde una cuenta de Twitter. El miércoles, día 22 de noviembre, un hombre de unos 40 años fue detenido como sospechoso de un posible delito de comunicaciones maliciosas y trasladado a una comisaría del norte de la ciudad.

Las pesquisas continúan", reza el escueto comunicado emitido desde Scotland Yard.A la espera de que salgan a la luz nuevos datos que permitan conocer mejor las circunstancias del suceso, no está de más recordar que la última vez que Brian Harvey consiguió acaparar la atención de la prensa británica e internacional fue en el año 2005, cuando fue atropellado por su propio vehículo a las puertas de su casa de Londres.

Según el testimonio que en su momento ofreció a las autoridades -y del que posteriormente ha llegado incluso a bromear en las redes sociales-, el intérprete tuvo que apoyarse en el capó del coche al encontrarse indispuesto tras un copioso almuerzo y, por no haber echado el freno de mano correctamente, acabó siendo arrollado por el automóvil y con la pelvis rota.

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