Brooklyn Beckham sigue sumando tatuajes en honor a su padre

La filosofía de Brooklyn Beckham en lo que respecta a los tatuajes parecer ser suma y sigue. Desde que en marzo del año pasado alcanzó la edad necesaria para tomar decisiones sobre su cuerpo sin necesitar la autorización paterna, no ha parado de añadir nuevos diseños a la amplia colección que ya adorna su piel.

El último de ellos supone un guiño a su famoso padre al grabarse el número 1975, el año de nacimiento del futbolista, en el lateral de la mano derecha. Así se ha encargado de revelarlo el propio joven este martes a través de su cuenta de Instagram, compartiendo una foto del proceso junto a un mensaje de agradecimiento para el artista neoyorquino conocido como Mr K, en quien confió para que imitara lo más fielmente posible la tipografía del tatuaje con ese misma cifra que luce ya David en un costado.

Quizá esta sea la forma en que el aspirante a fotógrafo ha querido cerrar -al menos temporalmente- el ciclo de su experiencia con los tatuajes, en vista de que el primero que se realizó era también una 'copia' de otro que luce su progenitor: la cabeza de un jefe indio.Hasta ahora, Brooklyn se ha decantado por inmortalizar en tinta las relaciones o aficiones más importantes de su vida: tiene una cámara de fotos adornándole el bíceps, un cupido situado justo encima del esternón que muchos han interpretado como un guiño a su enésima -y parece que definitiva- reconciliación con Chloë Moretz y la serie numérica "020511" encima del codo en homenaje a sus hermanos pequeños: Romeo, de 15 años, Cruz, de 12, y la benjamina Harper, de 6, que nacieron respectivamente en 2002, 2005 y 2011.

Curiosamente, mientras su primogénito intenta cubrirme los más centímetros posibles de su anatomía con tinta, su madre Victoria Beckham lleva tiempo intentando deshacerse de los tatuajes que se hizo antes de consagrarse como diseñadora y que cada vez se aprecian menos en su nuca y muñeca.Por su parte, David no tiene ningún intención de frenar a su retoño, a pesar de estar seguro de que en un futuro este se arrepentiría de muchos de los dibujos que ahora muestra con orgullo"Forma parte de la vida y del proceso de ser creativo. Es algo que no les puede impedir hacer, sería lo mismo que cortarles las alas", aseguraba con paciencia en unas declaraciones recientes.

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