Carly Rae Jepsen dejó de ser hace tiempo "la vecinita de al lado"

Cuando el mundo enteró conoció a Carly Rae Jepsen al ritmo de "Call Me Maybe", ella proyectaba la clásica imagen de "chica buena" que convenientemente encajaba a la perfección con el mensaje del sencillo, en cuyo videoclip trataba de seducir sin ningún éxito por motivos que escapaban a su control al chico atractivo que cortaba el césped en su casa.

A día de hoy cuesta reconocer a aquella chica con dos trenzas, tacones de cuña y vaqueros cortos pero no demasiado en ella debido a la evolución que ha sufrido su imagen. Y es que la cantante luce en estos momentos una melena corta muy capeada de un intenso rubio platino, pero quién sabe lo que tardará en cambiar de "look".

"Creo que me he hecho adicta a la sensación de ser un camaleón y cómo afecta a tu confianza y a tu identidad", ha confesado en una entrevista a la revista Allure.

"Te ofrece la oportunidad de experimentar y dejar a un lado cualquier expectativa sobre lo que se supone que deberías ser. Antes yo era la típica 'vecina de al lado': el pelo castaño, el flequillo recto... nunca cambiaba ni un solo detalle. Pero la primera vez que me atreví a cambiar el color de pelo, me sentí como una persona nueva".

En su caso, esa transformación no ha sido un intento por construir un personaje tras el que escudarse, ya que, en su caso, lo que ven sus fans es lo que hay."El lado teatral que despliego sobre el escenario es básicamente quien soy en realidad. No hago toda esa actuación de Beyoncé, cuando dice: 'Ahora soy Sasha Fierce, y ahora yo'. Soy yo misma, siempre", ha concluido.

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