Christy Turlington, modelo con múltiples intereses

NUEVA YORK (AP). La supermodelo Christy Turlington Burns ha dado paso a la supermujer.

Alentada por su interés en el trabajo caritativo, los viajes a sitios exóticos y por sus dos hijos, volvió a los estudios y está completando una maestría en salud pública en la Facultad Mailman de la Universidad Columbia de Nueva York. También dirige un documental sobre la salud materna en todo el mundo.

Por si todo esto fuera poco, encuentra tiempo para seguir en el mundo de la moda: acaba de terminar una campaña para Escada, hace colaboraciones para la revista Marie Claire y figura prominentemente en la muestra "La modelo como musa: La personificación de la moda" que exhibe el Museo Metropolitano de Nueva York.

Turlington dice que cambió su forma de ver la vida tras la muerte de su padre hace 12 años.

"Fue una progresión orgánica", relata. Su padre falleció de cáncer al pulmón y ella había fumado desde su adolescencia. El padre murió seis meses después de que se le diagnosticó el mal. A ella le tomó cinco años dejar el cigarrillo.

"Quería compartir mi historia, su historia. Me puse en contacto con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades y con la Asociación Estadounidenses del Pulmón. Ofrecí mis servicios como voluntaria, para hacer lo que me pidiesen", señaló.

Al principio no sabían bien cómo usarla, hasta que filmó un conmovedor aviso en blanco y negro y luego produjo más avisos con MTV. Se enfocó en las mujeres adolescentes porque es el tema que más domina.

"Pensé que había encontrado una causa", afirmó.

Comenzó a hacer presentaciones en actos y a desarrollar un portal de internet, SmokingIsUgly.com. A los 26 años decidió completar sus estudios de religión y filosofías orientales en la Universidad de Nueva York. Luego vinieron dos iniciativas relacionadas con el mundo de la moda y su casamiento con el actor Ed Burns.

El yoga ya sido una de las constantes de su vida, incluso cuando formaba parte de la famosa "Trinidad" de modelos con Naomi Campbell y Linda Evangelista, quien alguna vez dijo que no salía de la cama por menos de 10.000 dólares diarios. Y la vocación de servicio es uno de los principios fundamentales del yoga, recuerda la modelo, quien hoy tiene 40 años.

Se preguntó en qué área podía tener el mayor impacto y pensó en la conexión que sentía con las mujeres, especialmente las madres, dondequiera que fuese.

Hubo algunas complicaciones con el nacimiento de su hija Grace, quien hoy tiene cinco años, con un parto natural, y cuando madre e hija recibieron un tratamiento de primera en Nueva York, se planteó qué sucede en otros sitios en situaciones similares.

Empezó a hacer viajes organizador por instituciones humanitarias como CARE a Centro y Sudamérica, o a Africa en nombre de (RED), una iniciativa para combatir el VIH y el sida auspiciada por sus amigos Bono y Bobby Shriver. Sus viajes buscan difundir las historias de madres que hacen vidas muy distintas a la suya, que deben caminar kilómetros para buscar agua limpia o que transmiten sin saberlo el virus del sida a sus bebés.

"No estoy en esto por un rato. Soy madre para siempre y quiero ayudar a mi hija y a su generación", manifestó.

Shriver dice que Turlington es una portavoz ideal porque combina un compromiso fuerte y una gran serenidad. No es una activista incendiaria sino más bien una persona pensante, colaboradora, dispuesta a aprender. "No es pesada. Comprende todo y se interese mucho en las madres y las enfermedades".

"Si alguna vez quisiera postularse a un cargo público, sería muy buena. Podría ser elegida y hacer mucho bien", agregó.

Turlington no tiene eso en mente por ahora. Dice que quiere completar sus estudios y su documental, que gira en torno a la salud de las madres en Bangladesh, Tanzania, Guatemala y Nueva New York.

Posteriormente no descarta estudiar leyes o trabajar en el tema de los derechos humanos. "Cuanto más me meto en estas cosas, más quiero hacer", expresó.

Cuando regresa a su casa de sus viajes y ve lo afortunados que son sus hijos, recuerda los niños que pasan penurias y se le desgarra el corazón. Pero dice que no todo es tristeza.

"Siempre hay alegría en los niños. Los chicos de todos lados juegan y son niños sin importar las circunstancias que los rodean. Eso nos permite albergar esperanzas", afirmó.

Vuelve a paralizar a todo PANAMÁ, en esta 8va temporada