En Colombia, reinas de belleza detrás de los barrotes

BOGOTA ( AFP). Claudia Moncada ajusta una última vez su vestido amarillo que destaca sus curvas generosas. En pocos minutos participará de un desfile de belleza distinto a los habituales: las aspirantes a la corona de Miss son mujeres presas por asesinato, robo o tráfico de drogas.

Es una de las tradiciones colombianas que llaman la atención: desde hace unos 15 años, a fines de setiembre, las prisioneras son autorizadas a homenajear a su patrona, la Virgen de las mercedes, con conciertos y fiestas que a menudo incluyen la elección de una reina de belleza.

" En Colombia tenemos reinados para todo, hace parte de nuestra cultura", explica Teresa Moya, directora del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC).

" Esto nos permite olvidarnos de la tristeza y del sufrimiento de este lugar. Hoy la comida es rica, los guardias son muy amables con nosotras, hay mucha alegría", relata Claudia Moncada, de 30 años, de los cuales dos encarcelada por hechos que se niega a relatar.

" Mi amor, no tengo base para las piernas", se escucha gritar en uno de los dos salones de peinado de la prisión del Buen Pastor en Bogotá, donde Claudia debe pasar dos años más. Es Alfonso Llano, que está muy ocupado.

Peluquero profesional, participa de la fiesta porque las Misses son también " chicas dignas y generosas, que un día cometieron un error", explica. " Me transmiten mucha ternura y yo las trato como a cualquier modelo", dice emocionado.

Claudia está nerviosa. Representará al Pabellón 4 de la prisión, ya que solo 16 prisioneras de 1,493, elegidas previamente por sus compañeras, participan este año del concurso.

Las otras detenidas, vestidas con elegantes vestidos blancos prestados por diseñadores, forman un cortejo para acompañarlas hasta la pasarela instalada en el patio de la prisión.

Cuando Claudia sube los escalones, segura de sí misma, sus compañeras la llenan de confeti, fabricado con revistas viejas, y gritan: " ¡el cuatro tiene una reina!". Claudia abre la fiesta, durante la cual se suceden, durante cuatro horas, conciertos, desfiles y hasta un 'moonwalk' de prisioneras extranjeras en homenaje a Michael Jackson.

Todo el mundo del espectáculo de Bogotá y de los medios se desplazó para la ocasión, conformando un jurado que observa atentamente a cada candidata.

Muy profesionales, los integrantes del jurado se retiran luego para deliberar.

Es el turno luego de la directora del INPEC, que anuncia las ganadoras de 2009: primera princesa, vicerreina y reina. Claudia, como en 2008, se queda con el título de vicerreina. Habría querido ser reina, pero intenta contener su decepción: " Está bien así, me sentí bien y estoy contenta", asegura.

Este año es Sonia Vergara quien se queda con la corona del Buen Pastor. Sonia fue condenada a cinco años por haber inventado un secuestro por parte de la guerrilla y quedarse con el dinero del rescate, junto a un funcionario español de la Comisión Europea, en un caso que tuvo bastante eco en los medios.

Poco a poco las chicas vuelven a sus pabellones y la alegría se evapora en la prisión.

Las 'misses' se desvisten en el salón de belleza ahora desprovisto de toda magia. " Muchas gracias 'Pocho'", susurra Ninfa, una de las candidatas, besando al peluquero. Con lágrimas en los ojos, 'Pocho' la abraza: " Ay, ¿cuánto tiempo te queda?".

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