Colonia celebra Carnaval bañado en "made in china"

COLONIA (AFP). El carnaval renano, que vivió este lunes su apogeo en Colonia (oeste), es la sombra de lo que fue, debido al mar de disfraces importados de Asia que estrangulan la tradición regional.

Preparados con esmero, los cien carros con suntuosos decorados del desfile del "lunes de las Rosas" y sus 10,200 participantes disfrazados contrastan con los espectadores, pocos de los cuales lucen trajes de diseño propio.

"Hace 50 años era completamente diferente. Uno confeccionaba los trajes por sí mismo, se usaban sábanas para hacer de fantasma", recuerda Dieter Tschorn, de 69 años, portavoz de la sección del carnaval de la federación alemana del juguete.

En 2008/2009 se vendieron 39 millones de máscaras, pelucas y narizotas de payaso en Alemania, o sea 19 millones más que el año anterior, según la federación, que calcula un volumen de negocios de 290 millones de euros.

Pero el marketing y la diversidad no hacen buenas migas.

Los 3,5 millones de trajes vendidos durante la temporada pasada no brillan por su originalidad, al inspirarse de personajes de películas exitosas.

"Con toda la oferta que hay, poco hacen ellos mismos sus disfraces. Y además ¿quién tiene hoy en día una máquina de coser en casa?", lamenta Dieter Tschorn.

Como consecuencia, desde la década de 1990 se impone el "made in China" barato que inunda el mercado, recuerda Thorsten Heinrich, de 26 años, subdirector de una empresa de disfraces de cerca de Sarrebruck (sudoeste).

En Colonia, algunos "locos" por el carnaval oponen resistencia.

Stephan Kommer, de 32 años, se disfrazó de muñeco de nieve con tres enormes farolillos blancos de jardín. "Se me ocurrió esta idea la semana pasada, hay mucha nieve en mi casa y además soy jardinero", explica.

Harribert Schulmeyer, un cincuentón, y sus amigos se disfrazaron de pajareros.

"Se gana en autenticidad cuando se está bien disfrazado", afirma con un palomar de papel maché sobre la cabeza.

Una opción cuanto menos segura, ya que algunas máscaras de plástico fabricadas en Asia, como la muy popular de Obama, contienen sustancias tóxicas, e incluso cancerígenas, según la Asociación alemana de Consumidores Öko-Test.

Este problema no preocupa demasiado a los profesionales. "Estas máscaras no están prohibidas, respetan las normas europeas", sostiene Thorsten Heinrich.

"Es muy difícil verificar todos los componentes de cada producto fabricado en China, esto aumentaría considerablemente los costes", añade Dieter Tschorn.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada