Comediante venezolano enfoca sátiras en Chávez

CARACAS (AP). El ingenioso humorista Laureano Márquez con frecuencia le arranca carcajadas a los venezolanos, tanto en presentaciones en vivo como en sus columnas en la prensa escrita, y para lamento del presidente Hugo Chávez.

Sus sátiras enfocadas en el mandatario han conquistado a fieles seguidores, pero también han colocado al periódico en el que publica sus artículos en una difícil posición y enfurecido a funcionarios que lo han acusado de intentar fomentar un golpe de estado.

Sus brillantes juegos de palabras y bromas sobre la revolución bolivariana impulsada por Chávez le han valido asimismo el reconocimiento del Comité para la Protección de los Periodistas, con sede en Nueva York, que el mes pasado le entregó el Premio Internacional de Libertad de Prensa por considerarlo uno de los columnistas más valientes de América Latina.

"Yo creo que me escogieron porque la situación en Venezuela está despertando cada vez más inquietud en el mundo por el tema de las limitaciones de la libertad de expresión y el comité quería subrayar la situación", le dijo Márquez a la AP en una entrevista esta semana.

Aunque emitió algunos de sus punzantes comentarios, Márquez se mantuvo serio al hablar sobre una serie de leyes que los legisladores chavistas planean impulsar en el futuro próximo _incluyendo medidas que impondría restricciones sobre Internet y podrían ser una amenaza para el canal de línea opositora Globovisión.

"Creo que este gobierno busca tener un control comunicacional total y por eso están discutiendo todas las leyes en este momento que tienden a limitar la libertad de expresión", dijo Márquez, mientras tomaba una taza de té en su oficina de Caracas, recinto repleto de carteles de su presentaciones en vivo y de otros comediantes locales.

Márquez, de 47 años, estudió Ciencias Políticas y empezó su carrera como comediante en el popular programa "Radio Rochela", un icono del canal Radio Caracas Televisión (RCTV), que desapareció en el 2007 cuando el gobierno se negó a renovarle la licencia para transmitir en señal abierta.

Las columnas del comediante se publican semanalmente en la portada del diario anti-chavista Tal Cual.

En una de ellas, titulada "Carta a la CIA", ironizó sobre las frecuentes acusaciones de Chávez de que Estados Unidos está detrás de muchos de los problemas domésticos de Venezuela.

"No nos es ajeno que de madrugada salen camiones de la Embajada Norteamericana que riegan basura por toda la ciudad", escribió.

En enero pasado, Márquez publicó un artículo en el que ilustra cómo sería una Venezuela libre de la opresión y la mala gerencia de un gobernante a quien llama "Esteban", en una aparente referencia a Chávez.

"La gente realmente no puede creerlo y comienza a vivir un estado de confusión. Grupos armados pro gobierno (anterior) destruyen lo que queda del país (que afortunadamente era muy poco)", escribió.

Luego de seis meses sin "Esteban" en el poder, "los diputados chavistas comienzan a notar que las leyes que aprobaron antes son bastante antidemocráticas porque ahora se las aplican a ellos", continuó.

Entretanto, el líder ficticio huye a Cuba, el aliado más cercano de Venezuela en la era chavista, y "se rebusca cantando en el Tropicana", en referencia al famoso cabaret de La Habana.

El editorial generó una fuerte respuesta de la entonces ministra de Información, Blanca Eekhout, quien exhortó a fiscales a presentar cargos contra Márquez.

"Esta es una invitación a un plan golpista, genocida y terrorista, que se enmascara a través del humor", dijo la funcionaria en su comunicado. Sin embargo, no se formularon cargos.

Carlos Lauría, del Comité para la Protección de los Periodistas, señaló que la reacción del gobierno demostró su intolerancia.

"El hecho que una persona que escribe editoriales usando la ironía y el humor, combinado con un profundo conocimiento de la historia política venezolana, esté tachado como un terrorista y golpista es un síntoma bien claro de qué tan lejos ha llegado el gobierno de Venezuela a amordazar a los críticos", señaló Lauría desde Nueva York en entrevista telefónica.

Márquez dijo que a muchos les puede parecer _particularmente a los partidarios de Chávez_ que él y otros comediantes se enfocan injustamente en el presidente, pero destaca que los humoristas siempre se han burlado de aquellos en el poder.

Márquez, sonriendo, recordó que Teodoro Petkoff, director de Tal Cual, también fue objeto de sus bromas cuando era ministro de Planificación a finales de los años 90.

"Yo echaba chistes constantemente sobre el hombre que ahorra es mi jefe", dijo Márquez. "El humor casi siempre es una reacción del débil hacia el poderoso, el humor es el arma del débil".

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