Demi Lovato seguía consumiendo drogas durante su primer tratamiento de rehabilitación

La cantante Demi Lovato está haciendo de la sinceridad total su principal seña de identidad, tanto en lo referente a sus dudas sobre si tomó la decisión adecuada al poner fin a su romance con Wilmer Valderrama el año pasado como al sinfín de contratiempos que ha vivido en la difícil lucha que mantiene contra su adicción al alcohol y a las drogas.

Tanto es así, que en otro extracto de su impactante documental 'Simply Complicated', la artista confiesa que tras su primer paso por una clínica de rehabilitación en el año 2010, cuando sus problemas con los estupefacientes ya eran de dominio público, consiguió sortear todo tipo de medidas de seguridad para hacerse con determinadas sustancias y, de esta forma, seguir consumiendo con total normalidad."No me estaba tomando en serio el tratamiento, en ese momento no estaba preparada para una vida de sobriedad.

Fui capaz de meter cocaína en el avión y en los cuartos de baño, la conseguía durante la noche... Hubo un par de meses en los que estuve consumiendo todos los días y falseaba las pruebas", ha reconocido en la grabación.El detonante que llevó a la que fuera estrella Disney a cambiar radicalmente de actitud y, por tanto, a implicarse de lleno en su necesaria recuperación se produjo cuando -en sus propias palabras- sintió que estaba sufriendo "una sobredosis" tras una velada llena de excesos y peligrosas combinaciones.

"Hubo una noche en la que me metí demasiada cocaína y después me tomé un par de barras de Xanax [un potente tranquilizante]. Empecé a atragantarme un poco y mi pulso comenzó a acelerarse. Pensé: 'Oh, Dios mío, es posible que esté sufriendo una sobredosis'", ha relatado.La transparencia que define estos días a la intérprete estadounidense, como ella misma afirmaba recientemente, se debe entre otras razones al hecho de haber crecido en un entorno familiar que siempre le animó a hablar alto y claro sobre aquellos momentos de adversidad que pudieran verse intensificados por culpa del silencio.

"Es importante ser sincera sobre lo que te atormenta y esa actitud siempre ha sido parte de mi propia naturaleza. He tenido la suerte de crecer en una familia de gente brutalmente honesta que no me hubiera permitido encerrarme en mí misma. Son personas que siempre me han hecho ver la realidad tal como es y que me han ayudado a mantener los pies en el suelo", explicaba.

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