Difícil que el juicio a Taylor afecte a Naomi Campbell

NUEVA YORK (AP). El pavoneo es lo que impulsa a la súper modelo Naomi Campbell en las pasarelas, y es improbable que eso cambie por algunos días incómodos durante su testimonio en el juicio al político liberiano Charles Taylor.

Campbell se ha quitado de encima arrestos, críticas en la prensa, una rabieta en el aeropuerto y otra en que aventó un teléfono, y continúa trabajando, últimamente como rostro del diseñador Dennis Basso. De hecho, a sus 40 años sigue estando muy solicitada.

Eso se debe a que nadie tiene su aplomo en las pasarelas de modas. Cuando da un paso allí la audiencia queda hipnotizada, no sólo por su espectacular belleza, sino por una confianza sin grietas. La gente no puede retirar sus ojos de la mujer, que ha posado en portadas de Vogue en siete ocasiones, ha representado a los diseñadores Ralph Lauren y Louis Vuitton, y ha vestido las alas de Victoria's Secret.

Pero, ¿puede el sector que apuntala su estatus de súper modelo pretender hacerse de la vista gorda ante las acusaciones de negocios con "diamantes de sangre" realizadas en el juicio al ex presidente liberiano en La Haya, donde es acusado de comerciar piedras preciosas para financiar guerras a cambio de apoyar a rebeldes de Sierra Leona en una sangrienta guerra civil de 11 años que terminó en el 2002?

Tanto la ex agente de Campbell, Carole White, quien por separado la está demandando por incumplimiento de contrato, como la actriz y activista Mia Farrow afirmaron en la corte que Taylor dio al menos un diamante a la modelo.

Renuente, Campbell compareció la semana pasada como testigo al recibir un citatorio judicial. Dijo que sí recibió un paquete de "piedras muy pequeñas que parecían sucias" tras una cena en la mansión presidencial de Nelson Mandela en 1997, pero que desconocía la naturaleza o el valor de las piedras, ni quién le estaba enviando el regalo.

A la postre, los diamantes fueron donados al grupo caritativo de Mandela para niños.

Campbell emitió un comunicado el martes: "No tengo un móvil aquí. Nada qué ganar. Soy una mujer negra que ha apoyado y siempre apoyará buenas causas, especialmente las relacionadas con Africa. En 25 años como modelo, nunca he aceptado ningún empleo que me hayan ofrecido compañías que apoyaban el apartheid en Sudáfrica".Campbell también enfatizó que el incidente ocurrió hace 13 años y que su versión de los hechos sólo difiere ligeramente de la de Farrow.

"Ella (Campbell) no estaba siendo enjuiciada en La Haya y cooperó lo más que pudo con la corte", agregó el comunicado publicado por su agencia de relaciones públicas.

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