Drew Barrymore es "adicta" a los noodles

La estrella de cine demostró en la pasada gala de los Globos de Oro que el embarazo de su segunda hija le ha dejado un aspecto radiante y una eterna sonrisa en los labios, un bienestar físico que, en su opinión, contrasta con el hecho de que no ha parado de ingerir comidas calóricas y pesadas desde que empezara el período de gestación.

"Con esta niña que llevo en mi interior, lo único que me apetece comer son tallarines chinos o cualquier otro plato que contenga mucha fritura y salsas variadas. Hay veces en las que no me puedo resistir a parar rápidamente en un restaurante asiático y cargar un montón de cajas en el coche. No puedo evitar fantasear con la comida, y eso me lleva a tomar decisiones impulsivas", reveló al portal E! Online.

Aunque reconoce que su primer embarazo -dio a luz a su hija Olive el año pasado- también se vio definido por todo tipo de antojos imposibles de contener, en esta ocasión la guapa actriz será un poco más cuidadosa para evitar que su peso se dispare por culpa de su gran apetito, ya que es consciente que de su salud depende el buen desarrollo del bebé.

"Me gusta el cuerpo que tengo y no me voy a poner a dieta una vez dé a luz, pero sé que tengo que controlar mi peso y vigilarlo constantemente para estar sana y feliz. Es importante cuidarse, no solo por ti misma, sino también por la persona que está creciendo en tu interior", apuntó al mismo medio.

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