Escultor brasileño lleva experiencia multisensorial a NY

NUEVA YORK ( AP). Es como entrar a un mundo fantástico: telas delgadas de color pastel forman estructuras como tiendas y túneles con columnas colgantes que sueltan distintos aromas. Una piscina cubierta de pelotas de plástico y una alfombra de varios colores invitan a realizar actividades juguetonas.

No se trata de una plaza. Es una enorme instalación que estimula los sentidos en un viejo depósito de armas de Park Avenue, que causa un asombro casi infantil y hace que todo el que ingresa a ese mundo vuelva a ser un niño.

No basta con mirar desde afuera. Hay que sumergirse en este sitio. Es por eso que el artista brasileño Ernesto Neto quiere que el visitante toque, huela y se tire al piso para experimentar su escultura etérea.

La obra, llamada "anthropodino", fue encomendada por la Park Avenue Armory especialmente para el inmenso salón de prácticas Wade Thompson Drill Hall, de 5,100 metros cuadrados (55.000 pies cuadrados) y 24 metros (80 pies) de alto.

La tela lycra transparente cuelga de un techo metálico en este salón construido en 1877 y da forma a un enorme dosel que cubre pasillos y cuartos envueltos en la misma tela, sobre un esqueleto de contrachapas con forma de hueso, ensamblado como si fuese un rompecabezas.

Las columnas con forma de estalactita penetran las telas.

Un cuarto con aspecto de cueva contiene sillones en los que uno puede dejarse caer. Otro tiene un colchón de grandes dimensiones y almohadones aromáticos, con olor a lavanda, manzanilla, jengibre y comino.

Cerca de allí, el visitante puede zambullirse en una piscina repleta de miles de bolas de plástico.

Pese a su aspecto frágil, la estructura es muy sólida y capaz de soportar a los visitantes más revoltosos.

" Es un sitio destinado a causar asombro, que estimula a la gente y la atrae", expresó Tom Eccles, el organizador de la muestra. " Una de las cosas más notables de este salón y de la forma en que Ernesto Neto trabaja es que crea un nuevo tipo de espacio".

Neto, un hombre agradable, lleno de rulos, que habla inglés con bastante acento, dice que le parece que " tener un sitio como éste en el medio de la ciudad es algo mágico".

Afirmó que su último trabajo es como una mano: el dosel representa la palma y los túneles y las columnas colgantes aromáticas los dedos.

Pero, más que eso, la escultura representa una " continuidad entre el cuerpo y la naturaleza", porque " lo importante es disfrutar la vida", expresó Neto, quien vive en Río de Janeiro.

" Considero que todo lo que vemos aquí es una representación simbólica del cuerpo; la conexión matemática que observamos aquí es la misma que hay dentro nuestro", manifestó.

Eccles dijo que el gran desafío que planteó esta obra es su tamaño.

" Es un área abierta enorme, una de las áreas cubiertas más grandes de la ciudad de Nueva York", sostuvo. En manos de un artista como Neto, el proyecto pareció casi fácil por su capacidad de crear " con recursos muy limitados".

Se usaron cientos de metros de tela cocida a mano, que llegó en pequeñas cajas. Los marcos fueron hechos en Nueva York, a partir de modelos que preparó Neto en su computadora, y todo fue ensamblado siete días antes por menos de una docena de personas.

" Necesitamos gente capaz de escalar rocas, de subirse a las vigas y colgar las cosas", indicó Eccles.

En el viejo depósito de armas se creó en el 2007 una fundación que mantiene el nombre del lugar, Park Avenue Armory, la cual se comprometió a " dar a los artistas la oportunidad de desarrollar proyectos anticonvencionales que lucen mejor sin las limitaciones de una galería de paredes blancas o del proscenio de un teatro", según manifestó Rebecca Robertson, presidenta y directora ejecutiva de la fundación.

Ya cumplió ese objetivo con una serie de proyectos de gran escala en colaboración con otras organizaciones, como la épica producción del año pasado de la compleja ópera de Bernd Alois Zimmerman "Die Soldaten", montada conjuntamente con el Lincoln Center.

El Armory también tiene iniciativas propias, como el encargo de obras preparadas especialmente para ese lugar, que no podrían ser exhibidas en ninguna otra parte. Los artistas podrán usar el salón de prácticas o cualquiera de los otros 16 salones antiguos diseñados por Louis Comfort Tiffany y Stanford White.

El depósito recuerda las grandes estaciones de trenes de Europa. Fue construido con fines militares y para que sirviera asimismo de club social para el prestigioso Séptimo Regimiento de la Guardia Nacional.

El encargo de trabajos sigue una vieja tradición, que comenzó en 1879, cuando el salón de prácticas fue convertido en un mercado abierto marroquí. Posteriormente se realizaron allí bailes con temas bovinos y marcianos.

La muestra de Neto dura hasta el 14 de junio.

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