Guy Ritchie no se "arrepiente" de haberse casado con Madonna

Aunque en los meses posteriores a su decisión de poner fin a su matrimonio (2000-2008) Madonna y Guy Ritichie no tuvieron problema alguno a la hora de dedicarse toda clase de reproches a la vista de la opinión pública, en la actualidad la expareja parece haber llegado a una situación de tranquilidad en la que reina el respeto mutuo y las buenas palabras.

Tanto es así, que en una rara confesión sobre las secuelas que le dejó su divorcio de la cantante, el director de cine ha querido resaltar ahora la idea de que su exmujer es una madre "maravillosa" para sus hijos y que su separación, más que un elemento de alivio, supuso un mazazo emocional para él del que ha tardado en recuperarse.

"La ruptura de un matrimonio es como la muerte, eso es todo lo que puedo decir. Ahora quiero decir cosas positivas sobre ella, porque no me arrepiento de haber estado casado con ella, en absoluto, sino todo lo contrario. Es una madre maravillosa, ha sido genial con los niños y, afortunadamente, sus nuevas hijas recibirán una educación de calidad y recibirán muchísimo amor. Nadie debería decir nada negativo sobre ello", apuntó en una entrevista al diario Daily Mail.

A diferencia de la reina del pop, que en los últimos nueve años solo ha encadenado idilios pasajeros con bailarines mucho más jóvenes que ella, el realizador británico volvió a recobrar la estabilidad sentimental perdida de la mano de Jacqui Ainsley (35) -con la que se casó en 2015 y tiene tres hijos- y en los últimos años ha contado en su hogar de Londres con la presencia de Rocco (16), su primogénito y el único hijo que tuvo con la artista estadounidense.

Precisamente sobre una de las últimas polémicas que protagonizó el adolescente en suelo británico, cuando fue arrestado junto a un amigo por fumar marihuana en plena calle, ha querido reflexionar también el reputado cineasta durante su conversación con la citada publicación: recordando su propio coqueteo con los estupefacientes durante sus años de juventud pero con el cuidado suficiente para no dar la impresión de que justifica, de alguna forma, el comportamiento exhibido por su primer vástago.

"En mi tiempo yo estaba más interesado en los alucinógenos, en las setas, el LSD y, por supuesto, fumaba mucha marihuana. Pero esa etapa llegó a su fin de forma natural y, un día sin pretenderlo, ya había terminado con todo ello. Creo que a los 19 ya no tomaba ninguna de esas sustancias. Creo que fue un cambio de mentalidad motivado por el hecho de que acabé siendo consciente de las consecuencias que acarreaban. Hubo cosas de las que empecé a sentir asco y ahora puedo decir que mi intolerancia hacia esa clase de suciedad es total, y me siento afortunado por ello. Por eso no acepto nada que sea ilegal o peligroso a día de hoy. Tenemos que ser fuertes para resistir esas tentaciones", explicó haciendo alarde de su carácter más firme e inflexible.

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