A Harrison Ford le niegan la entrada en un pub londinense

Aunque resulta una obviedad que las estrellas suelen contar con determinados privilegios por el simple hecho de ser rostros conocidos, el veterano Harrison Ford ha experimientado personalmente lo que supone pasar desapercibido, como el resto de los mortales, al ver cómo le prohibían la entrada a un concurrido pub londinense, el famoso The Punch Bowl del barrio de Mayfair.

El legendario local que en su momento fue propiedad del director Guy Ritchie -exmarido de Madonna- no hizo precisamente gala de su conocida hospitalidad cuando el famoso actor intentó continuar allí su agradable velada festiva, ya que los porteros del establecimiento ni siquiera le reconocieron cuando trataron de explicarle que el aforo estaba completo y que ya no admitían más clientes en su interior.

"Harrison Ford llegó al bar sobre las 10 y media de la noche para tomar unas copas con un amigo, pero cuando intentó entrar en el local, el portero tuvo que pararle y dejarle claro que no podía pasar porque el sitio estaba abarrotado. A Harrison no le sentó nada bien la negativa, sobre todo porque el tipo ni siquiera sabía con quién estaba tratando", afirmó una fuente al periódico Daily Star.El famoso intérprete se encuentra estos días en el Reino Unido por el rodaje del séptimo episodio de 'La guerra de las galaxias' -la saga que, junto a Indiana Jones, le catapultó al éxito a finales de los años 70-, pero ni siquiera su prolífica carrera profesional o la fama de tipo duro que se ganó gracias al personaje de Han Solo le ayudaron a sortear los muchos obstáculos que se cruzaron en su camino a la hora de degustar unas cervezas.

"Aunque parecía muy molesto, en ningún momento trató de montar un escándalo y, demostrando que es un hombre muy educado, se marchó tranquilamente a otro local", añadió el mismo informante para insistir en que Harrison Ford jamás ha caído en las garras de la arrogancia.Aunque los encargados de velar por la seguridad del concurrido Punch Bowl solo estaban cumpliendo con sus obligaciones, las consecuencias de su decisión provocaron que el conocido establecimiento se vaciara progresivamente a medida que la gente empezó a advertir la presencia del inconfundible intérprete.

"Muchas de las personas que se dieron cuenta de quién era el que estaba en la puerta no dudaron en irse con él a tomar algo a otro pub. Decían que si no dejaban entrar a Harrison Ford en el bar, ellos preferían marcharse a otro lugar", concluyó la misma fuente.

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