Helen Mirren tomaba cocaína pero la dejó por un jefe nazi

LONDRES (AFP). La actriz británica Helen Mirren reconoció que le gustaba la cocaína en los años 80, pero que dejó de consumirla cuando supo que el criminal de guerra nazi Klaus Barbie se dedicaba al narcotráfico, en una entrevista publicada por la revista GQ en su número de octubre.

La artista, de 63 años, oscarizada por su papel en "La Reina", en la que encarna a Isabel II, confió que había además probado el cannabis y el LSD.

Preguntada sobre si había tomado sustancias ilegales, Mirren admitió primero haber fumado "un poco de hierba, cuando era más joven".

Y ante la insistencia del entrevistador, añadió: También "un poco de cocaína. Me gustaba. Nunca tomé mucha, solamente un poco en las fiestas".

"Pero lo que me hizo dejarlo fue cuando se arrestó a Klaus Barbie, el carnicero de Lyon", jefe de la Gestapo en esa ciudad francesa entre 1942 y 1944, "en los años 1980. Se escondía en América del Sur y vivía de sus ingresos por el negocio de la cocaína", explicó.

"Estaba leyendo todo esto en los periódicos" cuando "comprendí que el hecho de esnifar un poco de cocaína en una fiesta tenía un vínculo directo con ese tipo horrible de América del Sur", dijo la actriz.

Desde ese día, "nunca he vuelto a tocar la cocaína", aseguró.

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