Hija de Rosie O'Donnell le acusa de haberle amenazado con "matarla"

Han pasado más de dos años desde que la hija adoptiva de Rosie O'Donnell, Chelsea, se escapara de casa como consecuencia de la tormentosa relación que ambas habían mantenido a lo largo de los meses anteriores, y aunque al día de hoy parecía que las aguas se habían calmado y las dos volvían a disfrutar de un vínculo madre-hija algo más saludable, la joven no ha dudado ahora en acusar de nuevo a la famosa humorista de comportarse de forma agresiva con ella, sometiéndola a un duro escrutinio diario e incluso amenazándola con "matarla" al descubrir que Chelsea se había hecho un tatuaje sin consultarla.

"Me hice un tatuaje y como Rosie había instalado un programa para espiar el contenido de mi teléfono, enseguida se dio cuenta de lo que pasaba. Me hizo ir a su habitación y me preguntó sobre el tatuaje. Yo lo negué todo y ella me obligó a quitarme la ropa para que le enseñara la piel. Yo me negué y empezó a perseguirme por la habitación con una botella de vino, intentando quitarme la ropa ella misma. Me dijo que si no se lo enseñaba, me pegaría con la botella, llamaría a la policía y les diría que había sido yo la que le había atacado a ella", revela Chelsea en una entrevista al diario británico Daily Mail, justo antes de afirmar que su madre era bien consciente del alcance de su fuerza física.

"Sostenía la botella por encima de su cabeza y me seguía a todas partes. No paraba de decirme que si de verdad quería matarme, podría hacerlo sin problemas porque era lo suficientemente fuerte para ello", apunta.

Poco después de ser encontrada tras huir de casa en 2015, Chelsea fue ingresada en un centro médico de Nueva York para someterse a una evaluación psiquiátrica cuyos resultados jamás salieron a la luz. Sin embargo, la hija de Rosie O'Donnell ha aprovechado su conversación con el conocido tabloide británico para desmentir aquellos rumores que han venido circulando sobre su salud mental, insistiendo en que los reproches y las acusaciones que ha venido vertiendo sobre su famosa madre son certeros y no el resultado de algún tipo de trastorno.

"No estoy enferma, no tengo ningún tipo de odio hacia mí misma y no estoy haciendo esto por el dinero. Rosie no me conoce y jamás podrá conocerme ya. Es una mujer cruel, narcisista que no se preocupa por nadie excepto por sí misma", sentencia en la entrevista.

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