Hilary Duff quiere que su hijo tenga una vida perfecta

Aunque muchos siguen viendo en Hilary Duff (28) a aquella adolescente que lidiaba con las preocupaciones típicas de la edad en la serie 'Lizzie McGuire', lo cierto es que en la vida real la actriz ha venido afrontando desde hace años otro tipo de responsabilidades más relacionadas con la llegada al mundo de su hijo Luca (4).

Pese a que tiene que experimentar a diario los retos y dificultades asociados irremediablemente a su condición de madre, la intérprete se siente "afortunada" de tener un hijo -fruto de su extinto matrimonio con Mike Comrie- que le aporta una constante felicidad.

"Mi hijo hace que cada día sea importante, que la alegría que siento y el sentido que tiene la vida para mí sean mucho más intensos ahora. Es un niño increíble, aunque como madre siempre vas a estar preocupada por él. Todo el mundo quiere que sus hijos tengan una vida perfecta, y eso es prácticamente imposible. Pero es tan divertido tenerle en mi vida. Me siento muy afortunada", confesó la también cantante en el programa 'The Today Show'.

También es cierto que a Hilary no le está resultando sencillo compaginar su carrera profesional -en la actualidad protagoniza la serie 'Younger'- con los quehaceres diarios que debe asumir como madre.

"Siento que me estoy perdiendo muchas cosas y me entristece. La mejor manera de desconectar cuando estoy con él es alejarme de toda forma de comunicación con el resto del mundo...Nos encanta jugar y construir cosas con los legos. Adoramos ir juntos al parque y nos imaginamos que estamos comprando en el supermercado. ¡También vamos en la scooter! Tengo una scooter rosa. Pero ya no soy tan divertida cuando voy en ella, porque él es un loco al volante, no puedo seguirle el ritmo", añadió.

La importancia que concede a su faceta maternal también ha evitado que Hilary se vea sometida a esa presión que afecta a todas aquellas mujeres que se obsesionan con lucir un "cuerpo perfecto', o al menos lo que se entiende por ese término en la industria del entretenimiento.

"No me importa no tener el cuerpo perfecto cuando me pongo bikini. Soy una chica normal. Estoy fuerte y estoy bien físicamente. Me siento a gusto conmigo misma después de haber tenido un bebé. Es verdad que he pasado por varios altibajos, a veces pensaba: 'Caray, estoy en buena forma', o 'Vale, estoy descuidándome un poco'. Pero ya he llegado a ese punto en el que me digo: 'Estoy genial como estoy", aseguró.

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