Jameela Jamil evita a toda costa mirarse al espejo

La tentación de comprobar qué aspecto tenemos al pasar frente a una superficie reflectante resulta casi irresistible para la gran mayoría de personas, pero la actriz Jameela Jamil se ha entrenado para resistirla.

Pese a que su carrera profesional ha ido muy ligada a su imagen, primero como presentadora de la televisión británica y modelo ocasional y más tarde como una de las intérpretes de la serie "The Good Place", donde da vida a un personaje definido en gran parte por su belleza, en su día a día trata de prestar la menor atención posible a su apariencia para no agravar el trastorno que padece y que afecta a la percepción que ella tiene de su propio físico.

"El único momento del día en el que me miro al espejo es por la mañana, cuando me hago la raya del ojo, y cuando me desmaquillo por la noche. No me interesa la idea de obsesionarme demasiado con cómo estoy. No dejo de ser alguien que padece dismorfia corporal, así que en mi caso puede resultar perjudicial", ha explicado en una entrevista a People.

"Me ha ayudado a concentrarme más en mis progresos y logros, y en buscar cosas que enriquezcan mi vida, como mejorar a nivel profesional o cultivar mis relaciones personales. Eso es lo que más confianza me aporta".

El otro truco de la celebridad para evitar caer en un estado mental negativo pasa por rodearse de un grupo de seres queridos y amigos, que era precisamente lo que le faltaba cuando acabó por desarrollar un trastorno alimenticio en la adolescencia.

"Un amigo no deja de ser un testigo de lo que te sucede, lo cual es algo maravilloso y único y que define ese vínculo que se crea entre ambos. Como mujeres y seres humanos en general tenemos que hacer frente a muchas cosas y contar con alguien con quien compartirlas y que esté ahí apoyándonos y diciéndonos que nos equivocamos cuando dudamos de nosotros mismos resulta un privilegio", ha asegurado.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes