Kate Moss se ha reconciliado con el polémico Nikolai von Bismarck

La modelo Kate Moss ha regresado a la vida en pareja poco después de poner punto final a su relación con el joven Nikolai von Bismarck a finales del año pasado. Todo apunta a que el aristócrata y fotógrafo habría logrado reconquistar a su exnovia, previo paso por rehabilitación para lidiar con los problemas de adicción que precipitaron la ruptura de su romance. Así lo ha dado a entender la propia Kate al confesar que le encanta curiosear en el joyero de su novio -cabe destacar que Nikolai posee un estilo que nada tiene que envidiar al de la top model- para tomar prestado algún que otro accesorio.

"Yo le quito sus joyas, es cierto, pero él no tiene permiso para coger las mías", se sinceró la famosa maniquí en una entrevista al diario The Telegraph con motivo del lanzamiento de su colaboración con la marca de joyas brasileña Ara VartanianOtra pista que indica que la pareja ha decidido darse una nueva oportunidad en el plano sentimental ha sido el romántico viaje que realizó hace unos días a Brasil, probablemente relacionado con su proyecto con la firma de joyas y durante el que su chico se portó como el perfecto acompañante.

"Los dos parecían muy felices y Nikolai tenía un aspecto muy saludable", ha compartido uno de los huéspedes que coincidió con ellos en el lujoso hotel Fasano de Río de Janeiro con el periódico The Sun.El loco y frenético ritmo de vida de Nikolai supuso un problema no solo para su por entonces novia, sino también para su familia, quienes le pidieron que hiciera frente a sus adicciones de una vez por todas. A pesar de que Kate no es ninguna extraña en el mundo de la noche, la espiral de excesos en que habría comenzado a sumergirse el fotógrafo le empujó a poner distancia entre ellos.

"Nik se negó a frenar su salvaje estilo de vida. Todo el mundo sabe que a Kate le encanta salir de fiesta, pero Nik tenía problemas para controlarse y no pasarse de la raya", confesaba una fuente cercana a ambos a la revista Grazia poco después de que ambos se separasen.

La tensa relación que Nikolai mantendría con la joven Lila Grace, la hija que la maniquí tiene con su expareja Jefferson Hack, también habría sido un factor determinante en la decisión de Kate de romper con el problemático aristócrata, 13 años menor que ella, especialmente después de que su niña dejara muy claro que no toleraría más la presencia del novio de su madre en la casa que comparten.

"Kate solía bromear con que era como tener dos niños, pero obviamente Lila es su prioridad", afirmaba la misma fuente a la revista.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes