Kellan Lutz se sacrifica por sus abdominales

El actor Kellan Lutz, famoso por su participación en la saga 'Crepúsculo', se puso rápidamente manos a la obra cuando se enteró de que el papel protagonista de la película 'Hércules: el origen de la leyenda' le obligaría a presentarse ante los espectadores ligero de ropa. Así que de forma inmediata, el intérprete empezó a cuidarse más de lo habitual, acudiendo rigurosamente al gimnasio y limitando al máximo su apetito para deleitar a sus seguidores con un torso perfectamente esculpido en una cinta que se estrenó en todo el mundo el pasado mes de enero.

"Siempre me sacrifico al máximo para estar en forma de cara a estos papeles y la verdad es que me encanta. En esta película prácticamente solo llevo un taparrabos y por eso he tenido que prestar especial atención a mi físico", reveló a la revista británica Bliss.

Pero para mantener intacta esa musculatura de infarto, el guapo artista asegura que hay que ser constante y poseer una fuerza de voluntad inquebrantable, algo que nunca le ha supuesto un problema gracias a su carácter flexible en lo que a la gastronomía se refiere. Aunque le encanta dar rienda suelta a su creatividad en la cocina, Kellan sería feliz si tuviese que someterse a una dieta basada única y exclusivamente en el consumo de verduras.

"Verduras ecológicas llenas de nutrientes, esa es la mejor opción. Me encanta cocinar comida italiana, hago unos filetes de pollo buenísimos, pero no me importaría dejar todo eso atrás para llevar una alimentación estrictamente vegetariana si fuera necesario", confesó.

El intérprete estadounidense se siente muy cómodo cuando su trabajo le permite dar rienda suelta a su lado más salvaje, lo que explica que haya sido el encargado de dar vida, a través de su voz, al personaje de Tarzán en una nueva película de dibujos animados. Además, su afición por la naturaleza y por la vida sencilla le ayudan a identificarse mucho mejor con Tarzán y a entender mejor cómo sobrevivir en un entorno salvaje.

"El campo me apasiona y disfruto mucho pasando tiempo al aire libre, siempre he sido un superviviente. De hecho, creo que podría arreglármelas si me encontrase solo en la selva como Tarzán.

Todos los chicos somos un poco pirómanos de pequeños, por lo que sé que sería capaz de encender un fuego. Me crié en una granja y solía comer bayas salvajes que crecían en medio del bosque. Teníamos muchos terrenos y me encantaba construir fuertes y dormir bajo las estrellas, en los pajares y hasta en los gallineros", afirmó.

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