Lady Gaga es una creación, pero una creación auténtica

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NUEVA YORK ( AP). Lady Gaga se sorprende de que algunas personas no la entienden.

"(Los periodistas) me dejan perpleja tan a menudo. A veces me dicen, '¿Entonces, de qué se trata todo esto? ... ¿Cómo luces cuando te marchas a casa? ¿Te vistes así todo el tiempo?' ¡Es grosero! No es bonito", lamenta la cantante de " Poker Face".

Las preguntas no serán corteses, pero son comprensibles para una mujer que llega a un sencillo desayuno-entrevista en el restaurante casi vacío de un hotel con el rostro cargado de maquillaje, dos pares de pestañas postizas, un traje transparente estratégicamente escotado para mostrar su sostén de seda, zapatos altos de plataforma y su ahora característico moño en la cabeza.

Resulta difícil imaginar que pueda mantener tal acto cuando los reflectores se apagan.

Pero ese es el tipo de pensamiento que la cantante intenta disipar. Habrá nacido como Stefani Germanotta, pero Lady Gaga insiste en que el suyo no es un acto temporal.

" Mi realización de Gaga fue hace cinco años, pero Gaga siempre ha sido quien soy", dice la artista de 23 años con una voz suave, de niña.

" Me disgusta que la gente me llame Stefani, porque si no me conocen, siento que es su modo de actuar como si lo hicieran ... están ignorando completamente mi existencia creativa", dice antes de agregar con timidez: " (Lady Gaga) es quien soy. Yo y mi cabellera nos vamos juntas a la cama. Ella duerme donde yo duermo".

Es ese tipo de filosofía pop lo que ha ayudado a hacer de la música de Gaga la última sensación, con todas las confusiones que provoca. Mientras su álbum debut " The Fame" superó la marca de platino gracias al punzante ritmo disco de canciones como " Poker Face" y " Just Dance", Gaga ha capturado la imaginación de millones _ y dejado a igual número confundido _ con sus atuendos futuristas, sus escandalosos Gaga-ismos (el más reciente: la sugerencia de una relación de a cuatro con los muy higiénicos Jonas Brothers), y sus llamativos espectáculos en vivo, actuaciones tan artísticas como musicales (comienza una gira con el igualmente provocador Kanye West en octubre).

" Ella ofrece un grado de misterio bastante raro entre las estrellas pop de los últimos años", dice Brian Hiatt, un editor de Rolling Stone que la entrevistó para la revista. " Tiene una personalidad artística mucho más formada que lo que he visto en mucho tiempo. Es un personaje curiosamente extraño".

Y Gaga está perfectamente cómoda siendo una sensación peculiar en la música, papel que ha desempeñado desde la escuela secundaria.

" Soy el tipo de persona rara en general", explica. " Realmente no me gusta pasar el tiempo con celebridades y no encajo en ese mundo, soy bastante reservada. Así que de algún modo, incluso dentro del nuevo grupo de chicos de moda y el mundo de la música pop, sigo siendo la chica rara, pero estoy bien con eso; me gusta ser la chica rara ahorita".

Hasta ahora la mayoría de sus fans conocen su historia: una niña prodigio del piano, Gaga creció en el Upper West Side de Manhattan, acudió a la escuela privada Convento del Sagrado Corazón y pasó los primeros años de su adolescencia cantando en cabarés.

Estudió en la Escuela de Artes Tisch de la Universidad de Nueva York antes de retirarse para seguir sus sueños en la industria musical. Fue contratada y despedida de Def Jam Records y luego firmó con Interscope Records, que lanzó su exitosa primera producción.

Pero lo más fascinante es lo que se ha descrito como el periodo decisivo en su vida: una época en la que se sumergió en un laberinto de sexo y drogas en el circuito de fiestas de Nueva York, en lo que llama su " viaje hasta Gaga".

Admiradora de Andy Warhol y el estilo de vida de Studio 54, su investigación de esa era incluyó cocaína, experimentación sexual y otros actos escandalosos.

Aunque no se avergüenza de esa fase, le disgusta que la prensa haga tanta bomba de ella, especialmente de su uso de drogas.

" Pienso que es un mensaje terrible para los jóvenes que uno deba arruinar su vida con el fin de hacer música, porque no creo que uno tenga que hacerlo", señala Gaga. " Simplemente es el modo en que mi cerebro y mi corazón y mi obsesión por el amor y el arte funcionaron en ese momento".

También juega un papel en la mística de Gaga como una figura chiflada, diletante del arte, que llevó su amor por las esferas espejadas de las discotecas y la cultura de clubes hasta el tope de las listas de popularidad.

Pero aunque constantemente profesa su amor por el arte, al describir su plan para el éxito suena tan estratégica como un ejecutivo veterano de la industria.

" Fui a la escuela de arte, estudie la cultura pop, sé todo sobre música e iconografía, pop, cultural y religiosa", dice. " Soy una autofabricación ... (Lo veo) no como veneno o vulgaridad, sino como algo muy culto, y fabricarme a mí misma para ser una visionaria poderosa y decir algo que realmente le llegue a la gente".

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