Libro: Fidel Castro impresionó al papa Juan Pablo II

VARSOVIA (AP). El líder cubano Fidel Castro impresionó al papa Juan Pablo II por el conocimiento que demostró de las enseñanzas y poesías del pontífice antes de ser recibido en 1996 en el Vaticano, según un nuevo libro.

El libro "He Liked Tuesdays Best" (Su día preferido era el martes) se basa en entrevistas de la periodista Brygida Grysiak con el arzobispo Mieczyslaw Mokrzycki, que fue secretario del Papa polaco desde 1996 hasta la muerte del pontífice a los 84 años en el 2005.

El libro autorizado por la Iglesia católica polaca fue difundido la semana pasada y la tirada de 20,000 ejemplares ya se agotó, dijo el miércoles el editor jefe Piotr Slabek.

Se anticipa que este año se lanzará una edición italiana y el editor está en negociaciones para posibles ediciones en inglés, francés, alemán y ucraniano.

En el libro de 180 páginas, Mokrzycki recuerda detalles de las reuniones del Papa con líderes como el presidente ruso Vladimir Putin, el líder palestino Yasser Arafat y Castro.

"Fidel Castro estaba sumamente preparado para la reunión", dijo Mokrzycki. "Había leído muchas de las obras (de Juan Pablo), también su poesía. Estaba muy bien orientado sobre las encíclicas, las había estudiado en detalle".

"El Santo Padre... se impresionó mucho", agregó Mokrzycki, ahora arzobispo de Lvov en Ucrania.

Decenas de libros relativos al venerado Papa han aparecido en su Polonia natal desde su muerte, incluyendo 16 volúmenes de su obra.

Mokrzycki dijo que uno de los sueños no realizados de Juan Pablo fue visitar a la comunidad católica en la Rusia de mayoría ortodoxa.

Durante sus visitas al Vaticano en el 2000 y el 2003, el entonces presidente ruso Putin dijo en la presencia del Papa: "Yo invitaría al Santo Padre, pero... la Iglesia ortodoxa no está suficientemente madura como para eso todavía", según Mokrzycki.

En el 2003, Putin se hizo la señal de la cruz y besó un ícono en el cuarto donde se reunieron, que el pontífice ofreció más adelante a la Iglesia ortodoxa rusa, según Mokrzycki.

El arzobispo dijo que Juan Pablo "tenía especial afición" por Arafat, con quien mantuvo varias reuniones y a quien le concedió audiencia cada vez que el líder palestino la solicitó, aun cuando el pontífice estaba de vacaciones.

Mokrzycki recordó asimismo que al Papa le agradaban los martes _lo que inspiró el título del libro_ porque una o dos veces por mes era su día libre. Solía viajar entonces con estrechos asistentes a los Dolomitas o a la Toscana. Caminaba, leía y disfrutaba de los almuerzos que le ofrecían las esposas de los policías que le acompañaban. Y por la noche el grupo solía cantar alrededor de fogatas.

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