Madonna no necesita una relación estable

Desde que pusiera fin a su relación sentimental con el bailarín francés Brahim Zaibat (25) hace seis meses, a la incombustible Madonna se le han atribuido varios escarceos amorosos con apuestos jóvenes como el coreógrafo Timor Steffens (26), aunque sus allegados están convencidos de que, desde su divorcio de Guy Ritchie en 2009, la reina del pop ha dejado de estar interesada en la búsqueda del amor para, en su lugar, divertirse a través de "pequeñas aventuras".

"No es cierto que Madonna tenga nuevo novio. Lo que hay entre ella y Timor es solo una amistad con ciertos derechos adicionales. Madonna ya no está dispuesta a que su vida diaria dependa de otra persona. Es una mujer muy independiente y, a su edad, ya solo quiere pequeñas aventuras con las que dar rienda suelta a sus instintos", aseguró una fuente al portal E! Online.

Sin embargo, lo cierto es que Madonna y Timor se han dejado ver públicamente en varias ocasiones desde que se conocieran a principios de año en Suiza -fueron presentados por el reputado diseñador Valentino-, y la última de estas veces se produjo hace escasos días cuando ambos acudieron de la mano a la presentación de un nuevo musical sobre la figura del fallecido rapero Tupac Shakur.

Meses antes, la pareja ofreció una buena muestra de la complicidad que les uniría durante una fiesta posterior a la entrega de los premios Grammy, en la que intercambiaron todo tipo de gestos de cariño.

A sus 56 años, la ambición rubia ha demostrado sobradamente que no está dispuesta a someterse a las convenciones sociales ni a lo que la industria del espectáculo espera de una mujer de su edad.

Por el contrario, la cantante todavía está tratando de convencer a su anciano padre de que la imagen sexual y provocativa que ha caracterizado buena parte de sus 31 años de carrera musical no solo es necesaria, sino que también forma parte sustancial de su personalidad artística.

"Siempre he dicho que la expresión de mi sexualidad era esencial para madurar como artista, pero mi padre no ha dejado de pedirme que baje un poco el tono y evite ciertas prácticas, como la de masturbarme en una cama [uno de los números de su 'Blond Ambition Tour' de 1990]. No sabéis lo que me está costando convencerle de que tengo que hacer ese tipo de cosas, llevo 30 años así", bromeaba en una entrevista reciente a la revista V.

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