Matt Bomer aprendió a actuar ocultando su homosexualidad

Por poco convencional que suene, el actor Matt Bomer ha confesado que su mejor escuela de interpretación fue haberse sido criado en un ambiente cristiano y conservador en el estado de Texas en los años 80 y 90, donde se vio obligado a mantener en secreto su orientación sexual, una dura experiencia que, sin embargo, le ayudó a aprender a "actuar" por pura supervivencia.

"Una de las maneras en las que aprendí a actuar, de verdad, fue teniendo secretos, intentando pasar por un chico más en una escuela pública en una zona suburbana del 'Cinturón Bíblico' de Texas. Trabajé en un gasoducto un tiempo con mi hermano, y había exconvictos con nosotros. No era un ambiente seguro para ser gay. Así que, literalmente, mi vida dependía de cómo actuar. Tenía a mi hermano para protegerme, pero por muy terrible que pueda sonar, allí aprendí a tomar decisiones y controlar al máximo mi comportamiento, aunque solo fuese una estrategia para poder sobrevivir", ha relatado en una entrevista para la revista Out.

El intérprete de 'American Horror Story' comparte su vida desde hace casi una década con su marido Simon Hall, con quien se casó en 2011 y tiene tres hijos, Henry, Walker y Kit, y pese a que ahora su familia acepte su sexualidad, salir del armario en un entorno tan poco tolerante no fue nada sencillo para Bomer.

"Recuerdo que estaba en el Festival Shakespeare de Utah, representando 'Romeo y Julieta' y 'José el soñador', y allí conocí a un maquillador y peluquero que me pareció realmente inspirador. Pensé: Si esta persona puede vivir con la verdad, ¿qué estoy haciendo yo? En aquel entonces yo salía con una chica de la compañía. Escribí una carta a mis padres. Habría perdido el norte si se lo hubiese tenido que decir en persona. Hubo un silencio durante mucho, mucho tiempo, al menos seis meses. Entonces fui a casa y estalló esa pelea que siempre había temido", ha revelado en la misma conversación, en la que defiende en todo momento la reacción de sus seres queridos.

"Lo superamos y nos centramos en querernos los unos a los otros. Fue toda una batalla. Siempre es una batalla para aquellos que tienen que olvidar sus paradigmas, su conjunto de creencias y concepciones para darle la vuelta al guion. Así que soy empático con todos, y mi familia es encantadora".

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