McCartney muestra su generosidad en México

MEXICO ( AP). En su primer concierto en México, Paul McCartney demostró que ante todo es un hombre generoso.

No sólo regaló una de las muchas guitarras que tocó, autografiada, a una persona en primera fila cuando acabó su presentación, sino que ademas complació una petición de una chica, hizo galas de su sentido del humor y habló mucho entre canciones, a veces en español.

Además, en medio del ascendente y pesado tema " Live and Let Die", ofreció un despliegue de fuegos artificiales que puso en éxtasis a las aproximadamente 60,000 personas que abarrotaron el Foro Sol de la capital mexicana.

Horas antes del recital, se anunció que el ex Beatle permitió la transmisión en vivo y gratuita de su segunda fecha en tierra azteca, la noche del viernes en el mismo escenario, en una pantalla gigante.

Según la secretaria de Cultura del gobierno capitalino, Elena Cepeda, es la primera vez que el músico británico permite una transmisión de ese tipo en la misma ciudad en la que se presenta.

" Ustedes son un gran público. Déjenme tomar unos instantes para poder verlo todo", dijo en inglés observando a los presentes que le aplaudía a rabiar.

Poco después, la marea de gente le correspondió la entrega creando un efecto con sus encendedores en medio del tema "Let 'Em In". En lugar de mantener las llamas en alto el público las prendía y apagaba y McCartney les pidió que lo repitieran.

Mientras se prendían, él con su guitarra improvisó el estribillo en inglés: " Mexico is shining light" ("México está encendiendo sus luces").

"¡Eso es genial!... ¡Sólo en Mexico!", afirmó en inglés.

Más adelante relató en español que cuando tenía 11 años tomó clases de este idioma en la escuela. " Y esto fue lo que me enseñaron: 'Tres conejos en un árbol, tocando el tambor, que sí que no, que lo vi yo'". La frase, dicha entre la ingenuidad y la burla a su español, le valió un gran aplauso.

Y quizá porque sus conocimientos de la lengua son limitados, cuando quiso presentar a los músicos que lo acompañaban anunció que era su " pantástica fanda", para, luego de reírse, corregir por " fantástica banda".

En medio del clásico " Hey Jude" exhortó a que la gente cantara sin acompañamiento musical. Sucesivamente pidió que sólo los hombres cantaran y posó como si fuera un fisiculturista. Y cuando le tocó el turno a las mujeres se puso una mano en la cintura, la otra detrás del cuello y movió sus caderas sugestivamente.

Dijo que le gustaba ver tantos carteles en manos del público y leyó uno que tenía en sus manos una chica y que decía en inglés que quería bailar con él en el escenario. Sin dudarlo, McCartney la invitó a subir a la tarima.

Aunque el proceso para que la chica finalmente estuviera cerca del cantante fue largo, y él tuvo que arrancar el tema " Get Back" sin la chica, a los pocos minutos ésta apareció y se contoneó con todo al lado del músico.

El concierto, que forma parte de su gira " Up and Coming" duró poco más de tres horas en las que cantó más de 30 canciones suyas y algunas que se hicieron famosas durante su trayectoria con el legendario cuarteto de Liverpool.

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