Ozzy Osbourne quiere ser caballero del imperio británico


El incombustible Ozzy Osbourne no es de esos reyes del rock que suelan vanagloriarse de su exitoso pasado para seguir estando en el candelero, como demuestra la predisposición del artista y de su banda, Black Sabbath, a seguir trabajando incansablemente en tantos festivales veraniegos como les sea posible.No obstante, el veterano intérprete tiene razones de peso para presumir abiertamente de su excelsa carrera profesional, sobre todo ahora que sus fans han iniciado una campaña para conseguir que su ídolo sea condecorado con la orden de caballero del imperio británico.

"Sí, me he enterado de que han puesto en marcha una recogida de firmas para que la reina me convierta en caballero. ¿Yo caballero del imperio? La verdad es que no puedo imaginarme un reconocimiento mejor que ese para culminar mi larga trayectoria. Pero ahora que lo pienso, lo más interesante de todo sería ver a mi mujer Sharon ejercer de dama; eso sería alucinante", confesó a la revista Time Out en un pequeño gesto de vanidad impropio de su modesto carácter.

Tanto es así, que una vez analizado el asunto concienzudamente, el afable cantante parece volver a situar los pies en la tierra para dejar claro que no tiene demasiadas esperanzas de que tal iniciativa prospere, insistiendo en que no se "enfadará" si a la reina Isabel II no se le pasa por la cabeza recompensarle por los servicios prestados a la corona y al país."La verdad es que tengo mucho que agradecer a los que han organizado todo esto, me siento muy halagado, pero no creo que a estas alturas vaya a recibir una condecoración de este tipo. Pero me da igual, no me voy a enfadar porque me conformo con todas las alegrías que me ha dado mi carrera musical. Para empezar, nunca pensé que llegaría a triunfar más allá de mi casa de Aston [Inglaterra]", bromeó en la misma conversación, antes de reconocer que quizá debería tener un poco más de amor propio y acordarse en alguna ocasión de reivindicar su condición de gran icono del heavy metal.

"No suelo pensar demasiado en el pasado, soy de esos a los que solo les preocupa el futuro. Pero sé que debería pararme de vez en cuando a hacer balance de lo que he hecho en todo este tiempo, es parte de mi legado. El problema es que hay gente que se queda estancada en sus años dorados y acaban desconectando de la realidad. Yo me encuentro ahora en mi mejor momento, después de haber superado todo tipo de contratiempos", apuntó.

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