Paz Vega: "No tengo moral cuando estoy actuando"

A diferencia de otras actrices más pudorosas, la versátil Paz Vega siempre ha tenido claro que una de las máximas de su trabajo consiste en identificarse plenamente con los papeles que interpreta y hacer suyos aquellos rasgos que mejor les definen, aunque ello la obligue, por ejemplo, a desnudarse por completo ante la cámara o a expresar sin ambages la sexualidad del personaje.

"No tengo moral cuando estoy actuando. Me desdoblo, es que como que soy otra. Así hago de todo, como desnudarme", explicó la artista andaluza a su paso por el programa de entrevistas 'Mi casa es la tuya' sobre la apertura de miras que ha hecho de ella una de las artistas más polifacéticas y admiradas de la escena interpretativa española.No obstante, la estrella de cine también reconoce que durante un breve período de tiempo sí que trató de evitar aquellas ofertas que implicaban exhibir en pantalla sus atributos más privados, pero no tanto por el reparo moral que podrían generarle ese tipo de escenas, sino por su deseo de evitar a toda costa verse "encasillada" en la industria.

"Tuve miedo de que me encasillaran. Me entró la idea de que no quería enseñar más el pecho y no me quería desnudar, así que empecé a cuidar mucho eso. Pese a ello, yo a Lucía [de su aclamada película 'Lucía y el sexo'] le tengo muchísimo cariño. El tiempo me ha hecho quererla más", rememoró sobre el papel que le valió su primer premio Goya y que supuso un punto de inflexión a su carrera.

En la actualidad, la intérprete andaluza reside de nuevo en España junto a su marido, Orson Salazar, y sus tres hijos tras haber pasado los últimos 14 años de su vida en Los Ángeles, adonde se mudó a finales de 2003 para probar suerte en Hollywood. Y pese a que todavía cruza el charco con frecuencia con motivo de su participación en la serie mexicana 'La hemandad' y por las propuestas que le llegan de la meca del cine, Paz no podría estar más satisfecha de su decisión de volver a casa, sobre todo por el efecto tan positivo que ha tenido en su ámbito familiar.

"Vine sola en marzo del año pasado. Orson se había quedado en Los Ángeles, con los niños, porque la idea era hacer esta serie [su nueva producción para Telecinco: 'Perdóname, Señor'] y luego volver. Pero en mayo, lo que vivimos como familia, lo que sentimos, nos hizo no querer volver y nos quedamos. Se precipitó la decisión de venirnos, porque la idea era venir dentro de uno o dos años", explicaba en conversación con la revista ¡Hola!, antes de matizar que, sin embargo, el período de transición no fue siempre fácil.

"Los niños están encantados, aunque el mayor es el que más lo sintió en su momento por los amigos que dejaba allí. Se ha adaptado muy rápido y ahora está encantado. Todavía tiene problemas con el español escrito y leído, pero los profesores nos han dicho que no hay que preocuparse", confesó.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes