Perfecta, mas no memorable, la moda en los premios Grammy

EU (AP). La alfombra roja de la 51a entrega anual de los premios Grammy el domingo tuvo la mezcla perfecta de brillo, glamour y elegancia. Y ese, precisamente, fue el problema.

Puede que Paula Abdul dé qué hablar con su traje amarillo y su peinado de reina de belleza, pero ciertamente no hubo un momento memorable como el que proporcionara Jennifer López hace varios años con su escotadísimo traje de Versace.

Ahí estuvo Jennifer Hudson en un acertado vestido corto blanco, plateado y negro; Sheryl Crow en un traje azul eléctrico de una sola manga; y Taylor Swift en un sexy atuendo negro con pronunciado cuello en V.

Fantasia llegó con un seductor vestido plateado, y Jordin Sparks con un vestido negro adornado con un sutil patrón de flores plateadas y una flor en el busto.

Katy Perry lució un ajustado vestido rosa con volantes en el frente, y Duffy optó por un vestido negro de Alberta Ferretti con joyas bordadas en el cuello y un patrón traslúcido en el busto.

Todas perfectas para una foto, pero la alfombra en general careció del espíritu de libertad que suele distinguir a los Grammy en la atestada temporada de premios de la industria del espectáculo.

Un puñado de atuendos sobresalieron: los vestidos de una sola manga de Miley Cyrus y Zooey Deschanel y sombreros de fedora de Jason Mraz y Ne-Yo.

Debió haber un memorando para que los hombres combinaran negro, blanco y gris. Tanto Flo Rida como LL Cool J usaron corbatas de lunares blanco y negro.

Barry Manilow dijo su chaqueta de terciopelo negro de Dolce & Gabbana fue una decisión fácil. "Ando en la carretera, y cuando uno anda en la carretera usa todo negro".

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