Pippa Middleton y James Matthews ponen rumbo a su luna de miel

La hermana de la duquesa de Cambridge, Pippa Middleton, y su recién estrenado esposo, el empresario James Matthews, ya han emprendido el viaje que les trasladará a las idílicas islas de la Polinesia Francesa -en el Pacífico Sur-, donde disfrutarán de la primera semana de su luna de miel después de darse el 'sí quiero' este fin de semana en una inolvidable ceremonia que tuvo lugar en la iglesia de St Mark en la localidad inglesa de Englefield.

Los recién casados fueron fotografiados este lunes con caras de cansancio y charlando de forma distendida en el aeropuerto de Los Ángeles -adonde se dirigieron poco después de poner fin a las celebraciones- para matar el tiempo de espera que les restaba antes de tomar el avión que les llevaría a su destino final. Todo parece indicar que el lugar escogido por la pareja para descansar después del estrés asociado a los preparativos del enlace ha sido la isla de Tetiaroa: un exclusivo resort privado que en su día fue propiedad del actor Marlon Brando.

"Pippa y James han vivido con gran emoción su boda, pero obviamente han sido unos meses muy intensos, de modo que ahora los dos quieren pasar algo de tiempo juntos y sin nadie más. Pippa estuvo muy implicada en la organización del gran día, y han decidido que tendrán dos lunas de miel diferentes: la primera será en una bonita isla de la Polinesia Francesa, pero después irán a Escocia porque es un lugar muy especial para ambos", reveló un informante al diario The Sun.

Tras unos días de paz y tranquilidad, los dos enamorados abandonarán tan exótico destino para dirigirse a la propiedad de 10 mil hectáreas que la familia de James posee en el no menos impresionante paraje natural de las Highlands escocesas. Antes de volver a la rutina diaria, Pippa y su acaudalado marido pondrán el broche de oro a su envidiable periplo haciendo acto de presencia en la última jornada del Roland Garros, el torneo de tenis en tierra batida más importante del mundo, que se disputa estos días en París.

"La villa polinesia es todo lo que te puedes esperar: kilómetros de arena blanca, preciosas vistas y un servicio a su disposición 24 horas al día, y pasarán allí una semana. Después, se dirigirán a Escocia para la segunda parte del viaje y esperan poder ponerle punto y final asistiendo a la final del torneo de Roland Garros que tendrá lugar en dos semanas. No escatimaron en gastos para una boda tan extravagante, pero los planes de su luna de miel son bien diferentes: tranquilos, pacíficos y románticos", añadió el mismo confidente.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes