Si a Prince le hacen esperar en la puerta de un local... se va

Pese a que el cantante Prince está acostumbrado a disfrutar de todas las ventajas de una leyenda del pop, el pasado domingo la estrella y su séquito tuvieron la oportunidad de experimentar por una noche las mismas incomodidades que sufren el resto de los mortales al intentar acceder a una exclusiva fiesta en Los Ángeles; una desagradable sorpresa que le llevó a abandonar el lugar después de esperar más de media hora en la puerta.

"Una persona de la organización estuvo intentando coordinar junto con la policía su entrada durante más de treinta minutos. Al final, los agentes permitieron que los vehículos de Prince accedieran a través de la puerta trasera, pero muchas otras celebridades estaban intentando entrar en la fiesta de esa misma manera", aseguró una fuente a la sección Page Six del periódico New York Post, apuntando que el cantante mantuvo en todo momento la calma: "Prince fue muy educado, pero terminó por marcharse".

El buen humor con el que el cantante se tomó el incidente contrasta con las extravagantes peticiones que siempre preceden a sus desplazamientos por compromisos profesionales, como la solicitud de que se retiren todas las "molestas" alfombras y las pinturas de caras o animales de las habitaciones en las que se aloja.

"La lista de requisitos de Prince ya ha sido enviada a todos sus hoteles en el Reino Unido para que estén apunto antes de su llegada. Todo tiene que estar perfecto, o no acudirá a sus actuaciones", aseguraba hace una semanas una fuente al periódico The Sun.Aunque la decoración no es el único factor capaz de perturbar su concentración antes de sus conciertos, ya que Prince se niega a utilizar las escaleras -prefiere que los ascensores le lleven directamente a sus habitaciones- o a caminar demasiado antes de subirse al escenario, como demostró en 2011, cuando solicitó una limusina para recorrer los 25 metros que separaban su camerino del escenario durante el festival Hop Farm en Kent (Inglaterra).

Pero sin duda, el más polémico de todos sus requisitos fue la construcción de una vivienda de cinco habitaciones en las inmediaciones del estadio O2 Arena durante su serie de conciertos londinenses en 2007.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes