Príncipe Enrique recuerda la labor de su madre Diana

Con motivo del Día Internacional para la Sensibilización de las Minas Antipersona, el príncipe Enrique de Inglaterra ha recurrido a la devoción que aún despierta el recuerdo de su madre Diana de Gales para tratar de concienciar al mundo sobre la importancia de erradicar los millones de minas terrestres repartidas aún por muchos países del mundo.

En un evento celebrado este martes en el palacio de Kensington, el hijo menor de Carlos de Inglaterra presentó a dos jóvenes que perdieron las piernas por culpa de minas antipersona y a quienes Lady Di conoció personalmente en Angola semanas antes del trágico accidente de tráfico que acabó con su vida en París el 31 de agosto de 1997.

"Ella compartió sus historias con el mundo y ayudó a los activistas -muchos de ellos aquí presentes- a cambiar la historia. Estos dos chicos, Malic y Žarko, han crecido hasta convertirse en dos hombres que están ahora con nosotros. Desde hace veinte años, los dos luchan contra sus heridas físicas y emocionales, y deben lidiar con el alto coste de reemplazar sus prótesis. Cuando mi madre se despidió de Žarko ese agosto, solo unas semanas antes de su prematura muerte, ella le dijo que no serían olvidados. Por favor, ayudadme a mantener la promesa de mi madre a Malic y Žarko, y a tantas otras personas como ellos que todavía nos necesitan para concluir la labor que ella inició y eliminar todas las minas del planeta. Tenemos el conocimiento, la habilidad, y los recursos para conseguirlo, así que hagamos que las generaciones del futuro se sientan orgullosas de nosotros", reivindicó Enrique durante su intervención.

En el acto, Žarko, ahora un hombre de 33 años a quien le resulta muy complicado encontrar empleo, no pudo evitar emocionarse al recordar su encuentro con la conocida como 'princesa del pueblo'.

"Estaba tan sorprendido de verla... No podía creerlo: era una princesa que llevaba puestos unos vaqueros. Recuerdo las palabras que nos dedicó cuando se estaba yendo. Nos dijo: 'No seréis olvidados'. Lo que dijo me ha dado fuerza siempre que he tenido un momento duro en mi vida. Cuando murió no me lo podía creer. Fue como si una parte de mí desapareciera. Sentí que me hundía", se sinceró Žarko.

El príncipe Enrique aprovechó la ocasión para recordar el trabajo de su madre en contra de los campos de minas terrestres, aplaudiendo su determinación a la hora de seguir haciendo campaña sin importarle que no se tratara de una causa "popular" y que muchos la acusaran de meterse en un terreno más político que humanitario.

"Muchos creyeron que había cruzado la línea, que se había metido en el terreno de la política. Pero para ella lo importante no era la política, sino las personas", afirmó.

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