Príncipe Guillermo patrulla las costas al rescate

ANGLESEY, Gales (AP). Una densa niebla rodeaba las montañas galesas y fieros vientos sacudían la cabina del helicóptero militar de rescates. A los controles, trazando un atrevido curso hacia una víctima de un ataque cardiaco varada, estaba un recién comprometido co-piloto de la fuerza aérea.

El príncipe Guillermo _ o teniente de vuelos Gales, como es conocido por sus colegas en la real Fuerza Aérea _ guió su helicóptero Sea King a través de la oscuridad, volando bajo para que el senderista Greg Watkins pudiese ser rescatado de la ladera y llevado a un hospital.

La misión en noviembre pasado _ dos días después de que el príncipe y Kate Middleton anunciasen sus planes de boda _ es típica de los rescates a menudo riesgosos realizados por el futuro rey en su improbable trabajo: patrullar la costa británica con escuadrón militar de búsquedas.

"La situación climática era especialmente mala ese día, con la visibilidad limitada casi a ras de tierra. El equipo necesitaba que el teniente de vuelos Gales nos navegase junto a la ladera de la montaña", dijo el sargento Keith Best, un paramédico en el equipo de Guillermo.

"El tiempo era de vital importancia, y él realizó su trabajo impecablemente bien", dijo Best. "El hombre sigue con vida por los esfuerzos del tenbiente de vuelos Gales".

La monbarquía británica tiene una larga conexión con las fuerzasarmadas _ Guillermo es parte de la cuarta generación sucesiva en servir como piloto. Su abuela, la reina Isabel II, es la jefa ceremonial de las fuerzas armadas y se sumó al Servicio Territorial Auxiliar de Mujeres durante la II Guerra Mundial, alcanzando el rango de subcomandante y entrenando como chofer.

Pero la realidad de los conflictos modernos _ incluyendo secuestros en campos de batalla documentados en sangrientos videos _ significa que las ambiciones de Guillermo de servir en el frente casi seguramente no serán cumplidas.

El príncipe de 28 años ha expresado reiteradamente su exasperación por el hecho de que los jefes de las fuerzas armadas le prohibieron servir en Afganistán _ rechazando como exagerada la noción de que como futuro rey, él sería un blanco principal para los insurgentes.

"Es una lástima que no pude ir a Afganistán", dijo Guillermo el año pasado. "Aún tengo esperanzas y fe y una gran determinación de ir allí".

El último monarca en ver al enemigo cara a cara en un conflicto fue el bisabuelo de Guillermo, Jorge VI, quien peleó en la Batalla de Jutland durante la I Guerra Mundial. Jorge, sin embargo, no estaba destinado al trono en esos momentos, y solamente lo ocupó más tarde tras la abdicación de su hermano Eduardo.

"Aunque yo sé que el príncipe Guillermo quisiera haber tenido la oportunidad de pelear en Afganistán, no hay dudas de los riesgos que afloran allí", dijo entonces el general David Richards, jefe de las fuerzas armadas británicas.

Aunque el príncipe Guillermo tuvo una breve escala en el 2008 en una base aérea en Kandahar, es su hermano menor, el príncipe Enrique _ tercero en línea para el trono _ que ha participado en choques con el Talibán.

Aunque se espera que Enrique regrese a Afganistán más adelante este año, esta vez a los controles de un helicóptero de ataque Apache, Guillermo estará guiando misiones de rescate desde RAF Valley, su base en un rincón remoto en el norte de Gales.

"Es excelente salir a salvar la vida de alguien, o al menos ayudar a alguien", dijo Guillermo previamente este mes cuando le mostraba ala reina la estación en la isla de Anglesey.

Guillermo, segundo en línea para el trono, realizó su primera misión en octubre, rescatando a un trabajador herido de una plataforma petrolera ante la costa noroccidental de Inglaterra.

"Él es muy sencillo, bien fundado, y un piloto capaz", dijo el comandante de William, líder de escuadrón Iain Wright. "Hasta ahora, él ha mostrado un gran potencial".

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