Ricky Martin: 'A mis hijos siempre les transmito honestidad'

El cantante portorriqueño vivió hace varios años dos momentos clave que transformaron por completo su vida y, sobre todo, la forma con la que hoy en día afronta todos los retos que se le presentan: la llegada al mundo de sus mellizos Matteo y Valentino y su decisión de hacer pública su homosexualidad.

Desde entonces, Ricky Martin no ha dejado de luchar activamente contra los prejuicios sociales que todavía existen en relación a la comunidad gay, al tiempo que trata de educar a sus hijos destacando la importancia de la "honestidad" y de la felicidad que se deriva de una gran autoestima personal." Mis hijos siempre han vivido con mucho amor, con la autonomía necesaria para que vayan definiendo sus personalidades y puedan dictar su camino. Ellos siempre me hacen preguntas y yo les contesto la verdad con mucha naturalidad. Para mí la honestidad es muy importante, ahora voy por la vida con mucha transparencia y quiero que mis hijos vivan de la misma manera. No tienen por qué esconderse de nada y eso les servirá para ser felices", confesó el artista en el programa de televisión 'El Hormiguero', de Antena 3, antes de explicar cómo su perspectiva vital tiene mucho que ver con la valiente decisión que tomó en 2010.

" Era algo relacionado con mi dignidad como persona, con la idea de quererme tal y como soy, pero lo más importante en este caso eran mis hijos. ¿Cómo iba a enseñarles que estaba bien mentir o que pensaran que la orientación sexual de su papá era algo malo? Ser sincero con el mundo fue muy positivo para mí y espero que lo sea también para ellos", añadió.Aunque Ricky Martin ha dejado claro que -pese a su reciente separación de Carlos González Abella- es capaz de criar perfectamente a sus pequeños y de transmitirles todo tipo de útiles enseñanzas, sus ganas de demostrar al mundo que un padre homosexual puede ser tan responsable como cualquier otro le llevaron inicialmente a pecar de exceso de seguridad, ya que llegó a declinar la ayuda que le ofreció su madre antes de darse cuenta de que la necesitaba para asistirle con la pesada carga doméstica.

" Al principio no quería que nadie me ayudara con el cuidado de mis hijos. Mi madre siempre me decía: 'Hijo, por favor, ¿te puedo ayudar?'. Yo siempre le decía que no, que yo podía hacerlo perfectamente solo", aseguró en la entrevista, antes de darse cuenta de que sus seres queridos también tenían derecho a compartir con él la "catarsis" que vivió a todos los niveles cuando asumió plenamente su condición sexual, un viaje que repasa de alguna manera en su libro infantil 'Santiago, el soñador entre las estrellas'." Lo empecé a escribir con una necesidad muy grande de liberarme de un peso que no me pertenecía, ya que era la sociedad o la religión la que dictaba que lo que yo sentía estaba mal. Y no es así, lo que siento es maravilloso y puedo compartirlo con todos aquellos que forman parte de mi vida. Escribir este libro fue un proceso de purificación, una catarsis que me hizo reír y llorar", concluyó.

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