Salma Hayek se siente en Bulgaria como en casa

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Pese a que la actriz Salma Hayek vive a caballo entre Londres y París junto a su marido, el empresario francés François-Henri Pinault, y su pequeña Valentina (6), ninguna de estas dos ciudades parece haber sido capaz de cautivarla de la misma forma en que lo ha hecho Bulgaria, un país en el que ha encontrado un segundo hogar gracias a las sorprendentes similitudes culturales y gastronómicas que comparte con su México natal.

"En Bulgaria me siento como en casa. Los búlgaros sois muy parecidos a los mexicanos, ya que tenemos el mismo temperamento. Así que puedo decir que estoy muy a gusto en Sofía y en paz conmigo misma. Hasta tengo la suerte de que la comida que os gusta sea muy parecida a la de mi tierra, ¡vuestra tarta típica es como nuestra quesada!", confesó la intérprete a las cámaras de la cadena búlgara bTV, poniendo de manifiesto que el frenético ritmo de rodaje de la película 'Septembers of Shiraz' no le ha impedido sumergirse de lleno en las tradiciones del país.

Pero las delicias de la cocina local no constituyen el único factor que ha propiciado el idilio que Salma vive con el estado europeo, ya que la artista también se ha llevado una grata sorpresa al descubrir que la afición de los búlgaros por el ambiente festivo solo es comparable a la de su propia tierra natal.

De hecho, la diva latina pudo comprobar de primera mano la intensa vida nocturna que se respira en Sofía durante una fiesta organizada para agasajar al equipo de su película, una velada llena de diversión en la que Salma se convirtió indudablemente en la gran protagonista, según informa el periódico Standart News.

La simpática intérprete no se conformó con disfrutar del exclusivo ambiente del club '9th Avenue bar & dinner' donde dio comienzo la fiesta, ya que no tardó en aventurarse en las calles más emblemáticas de la capital en compañía de algunos de sus compañeros de reparto, junto a los que se la pudo ver bailando y cantando en torno al céntrico monumento al Zar Liberador.

Lejos de tratar de pasar desapercibida, Salma no dudó en firmar autógrafos y dejarse fotografiar junto a varios de los sorprendidos viandantes que consiguieron identificar a la desinhibida morena, una de las estrellas más deseadas de la meca del cine.

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