Sara Carbonero publica foto de sus hijos Martín y Lucas

Aunque Sara Carbonero reconocía poco después de dar a luz a su segundo hijo, Lucas, que su primogénito Martín sufría cambios de humor ocasionales al tener que compartir la atención de sus padres con el recién nacido, ahora la reportera ha puesto de manifiesto en las redes sociales que las aguas han vuelto finalmente a su cauce en la familia Casillas-Carbonero y que el mayor de los hermanos se ha convertido en el principal guardián del bebé de la casa.

"Si me lo dicen hace un mes y medio no me lo creo", escribió la periodista en su cuenta de Instagram junto a una conmovedora imagen de los dos pequeños de la casa.

"Martín y Lucas, nuestros tesoros. Vivir es increíble", añadió en una publicación que ya roza los 100.000 'me gusta'. Queda claro que Martín solo necesitaba unas semanas para adaptarse por completo a los profundos cambios que ha venido experimentando la vida cotidiana de Iker Casillas y Sara Carbonero en los últimos tiempos, ya que en las recientes vacaciones de las que todos disfrutaron en la localidad de Navalacruz (Ávila) -el pueblo del futbolista-, el pequeño se mostró tan cariñoso como siempre con su prima Guadalupe y contribuyó a que los días de descanso de la familia fueran aún más placenteros.

Sin embargo, mientras el portero de la selección española se encontraba en Francia con sus compañeros para disputar la Eurocopa que comenzaba en el mes de junio, Sara admitía públicamente que las travesuras de Martín se habían intensificado desde la llegada al mundo de Lucas y que no le estaba resultando precisamente fácil lidiar en solitario con todas las responsabilidades que debe afrontar una madre con dos niños pequeños.

"Últimamente no tiene una idea buena [lo que asoma por encima de las petunias es una mochila que acababa de intentar colar al jardín de los vecinos]. Le dan estos arrebatos, sobre todo desde que su hermano llegó a casa. Paciencia y mucho amor", compartía la estrella televisiva en Instagram para describir una imagen que constituía una prueba irrefutable de la "trastada" cometida por su hijo.

"Todo el rato sin parar, literalmente, pero tan contenta", matizaba en un mensaje posterior para dejar claro que, pese a las dificultades, no podría estar más orgullosa de su prole.

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