Sarah Jessica Parker no piensa mover un dedo para contentar a Kim Cattrall

Ahora que los fans de 'Sexo en Nueva York' han asimilado ya que no podrán disfrutar de una tercera película de la franquicia, al menos en un futuro cercano, con la que cerrar la historia de las cuatro amigas más a la moda de la Gran Manzana, los ánimos en torno al mediático enfrentamiento que protagonizaron hace meses Sarah Jessica Parker y su antigua compañera de reparto Kim Cattrall parecen haberse calmado.

Las tensiones entre ellas comenzaron cuando la segunda dejó claro que no estaba dispuesta a retomar el papel de Samantha bajo ninguna circunstancia, a lo que Sarah Jessica respondió asegurando que era una pena que por culpa de su actitud y sus exigencias de diva no pudiera rodarse el bonito final que habían creado.

Esa táctica, que la convertía en persona non grata para los seguidores de la saga, no le gustó lo más mínimo a Kim y no dudó en arremeter públicamente contra la estrella y el resto del elenco revelando que se había permitido la creación de un "ambiente tóxico" mientras grababan la serie y, en el caso concreto de Sarah, incluso la tildó públicamente de oportunista cuando le hizo llegar a través de las redes sociales su más sentido pésame tras el fallecimiento de su hermano e incluso publicó impactantes mensajes en Instagram en la línea del siguiente: "Mi madre me ha preguntado hoy que cuándo dejará de molestarme esa hipócrita de Sarah Jessica Parker", etiquetando a la intérprete en la publicación.

Por otra parte, hace ya varios meses que ninguna de las dos hace referencia a esa polémica, pero en lo que respecta a SJP, ella no piensa aprovechar esa coyuntura para tratar de acercar posturas con Cattrall ni mucho menos para tener algún gesto con ella que pudiera rebajar la tensión."Yo no considero que mantenga ninguna pelea o disputa. Jamás me he peleado con Kim.

Y desde luego no tendría por qué enviarle ningún regalo porque no he hecho nada malo. Ella se ha sentido perfectamente cómoda diciendo un montón de cosas, y esa es la belleza de la democracia, pero yo no tengo que disculparme, y con ello me refiero a que esto no es ninguna 'pelea de gatas'", ha alegado Sarah en declaraciones al portal 'Extra'.

En su caso, la actriz ha querido dejar claro una vez más que no le guarda rencor a su compañera y que sigue apreciando el tiempo que pasaron juntas."Se trata de alguien que eligió pronunciarse sobre un tema que me afectaba y, por mi parte, sigo sintiéndose agradecida por su trabajo y por el papel que desarrolló frente a las cámaras y detrás de ellas durante los años que colaboramos".

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes