Sharon Osbourne estrenará una nueva cara este otoño

A diferencia de otras celebridades, que prefieren mantener sus pasos por quirófano en el más estricto secreto y optar por retoques lo más discretos posible, Sharon Osbourne nunca ha tenido ningún problema en hablar abiertamente de sus innumerables visitas al cirujano y, de hecho, acaba de anunciar a bombo y platillo la próxima.

"Ya ha reservado mi próxima cirugía. Será en agosto, así que cuando comencemos a grabar de nuevo en septiembre ya tendré una nueva cara", ha desvelado en el programa "The Talk" en el que participa como tertuliana.

Según sus propios cálculos, ese será el cuarto rostro que estrene en sus 66 años de vida y, aunque parecía que a la tercera iba la vencida, finalmente la esposa del famoso roquero Ozzy Osbourne ha decidido cambiar de nuevo su aspecto al darse cuenta de que cada vez se parecía más y más a su propia madre.

Aunque sus compañeras de programa son de la opinión de que no hay ninguna necesidad de que pase una vez más bajo el bisturí, en vista de que en la actualidad luce un cutis terso y sin apenas arrugas, ella ha tranquilizado a todos sus fans asegurándoles que su nuevo aspecto también les gustará.

Parece que Sharon se ha olvidado muy rápido de aquella promesa que hizo en 2012, cuando aseguró que había renunciado para siempre a las intervenciones invasivas, pero no a su adorado bótox.

Una de sus transformaciones más radicales tuvo lugar justo antes del 2000, antes de que el mundo se enamorara de ella como jueza en el concurso "The X Factor" y después de que perdiera más de cuarenta kilos gracias a una banda gástrica.

La drástica bajada de peso que experimentó en consecuencia hizo que decidiera desembolsar más de cien dólares para realizarse un lifting, una liposucción, una abdominoplastia y una elevación de párpados.

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