Tamara Falcó sucumbe a la nostalgia ante la boda de su hermana Ana Boyer

La siempre extrovertida Tamara Falcó ha dejado patente a lo largo de las últimas semanas que está jugando un papel muy importante en los preparativos de la esperada boda que protagonizarán su hermana Ana Boyer y su apuesto prometido, el tenista Fernando Verdasco, pero ahora ha preferido despojarse por unos instantes de su título de 'wedding planner' para expresarse sin tapujos sobre las emociones que le invaden en su condición de hermana mayor.

"Y pensar que esta enana está a punto de casarse... ¡Menos mal que ya le quiero a él como un hermano!", ha compartido en su perfil de Instagram junto a una llamativa imagen que la retrata junto a su madre, Isabel Preysler, y a su querida hermana hace ya bastantes años, tantos que casi cuesta reconocer a las entonces angelicales niñas.Afortunadamente para Fernando, desde que iniciara su bonito romance con Ana toda la familia Preysler le ha acogido con los brazos abiertos y, como ha dejado entrever la propia Tamara, esta no ha tenido que ejercer de sobreprotectora hermana para asegurarse de que trata a Ana con la consideración y generosidad que se merece.

Al margen de la estrecha relación que le une a su cuñado y de la felicidad que le embarga ante la proximidad del enlace, lo cierto es que la socialité no puede evitar sentirse cada día más nerviosa debido a la gran responsabilidad que ha recaído sobre sus hombros, pese a que Ana ha demostrado ser, en palabras de Tamara, "la novia más fácil" en lo que a realizar concesiones se refiere."Reconozco que estoy un poquito más nerviosa. Ha sido todo muy rápido desde que nos dijeron que se casaban.

Lo más importante es que ellos se quieren muchísimo. Además, ella es la novia más fácil que hay porque todo le parece bien", explicaba la hija de Carlos Falcó en una aparición pública reciente.Desde que anunciaran su decisión de pasar por el altar y el inicio de los preparativos, Ana y Fernando se han negado a desvelar la localización exacta en la que se convertirán en marido y mujer, aunque al menos se han dignado en ofrecer unas coordenadas aproximadas -la boda tendrá lugar en una isla del Caribe- y de enmarcar su gran día en el llamado puente de la Constitución.

"Queremos que sea algo muy relajado y, sobre todo, disfrutar de estar juntos y hacer lo que nos apetezca en cada momento", aseguraba Ana a la revista ¡Hola! haciendo gala de su sencillez, para a continuación contar que el padrino de su boda será su hermano Julio José y que la vestirá la firma Pronovias.

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