Tamara Rojo alaba a Diana de Gales por el apoyo que brindó al ballet

La afamada bailarina Tamara Rojo, una de las figuras clave en la historia del ballet moderno y actual directora del mítico English National Ballet, fue una de las muchas personalidades de la cultura británica que tuvo ayer miércoles la oportunidad de charlar con los príncipes Guillermo y Enrique en el palacio de Kensington, donde tuvo lugar un acto de homenaje a la desaparecida Lady Di para conmemorar el 20 aniversario de su fallecimiento.

Al igual que los representantes de otras siete organizaciones de la sociedad civil que se dieron cita en palacio para ensalzar el carácter generoso y solidario de la princesa -hay que recordar que Diana se involucró en numerosas causas, desde la lucha contra las minas antipersona hasta la tarea de erradicar los estigmas y prejuicios en torno al Sida-, la española no tardó en transmitir a sus interlocutores el profundo agradecimiento que siempre sentirá por Diana al haber sido esta una de las principales valedoras de la danza clásica en el Reino Unido.

Como explicó Tamara a los nietos de Isabel II, muchas de las producciones que vieron la luz en la década de los 90 -ya fueran de su actual compañía o de la también prestigiosa The Royal Ballet- no habrían sido posibles sin la inestimable ayuda de Diana de Gales, quien además de acudir con frecuencia al teatro para dar mayor visibilidad al mundo del ballet, solía organizar numerosos eventos con el objetivo de recaudar fondos que sirvieran para financiar las obras y que permitieran fijar precios asequibles para el público.

Aunque es posible que no fueran del todo conscientes del papel que jugó su madre a la hora de acercar el ballet a las clases populares, lo cierto es que al menos Guillermo sí que demostró que recordaba a la perfección el profundo amor que su madre sentía por las artes escénicas.

"Tenemos muchas fotos de ella que lo atestiguan. Además, me acuerdo de que una vez me enseñó las zapatillas de ballet que conservaba de cuando era pequeña y me dijo que estaba muy orgullosa de tenerlas todavía consigo", le dirigió el duque de Cambridge a la artista durante su conversación, como recoge el diario The Daily Mail.Al margen de la dura experiencia que vivieron los hijos de Diana de Gales tras su repentina y fatídica muerte el 31 de agosto de 1997, resultado de un impactante accidente de tráfico que se produjo en pleno centro de París y que también acabó con la vida de su entonces pareja, Dodi Al Fayed, el propio Guillermo revelaba en un documental reciente que, precisamente para poder honrar y reivindicar el "legado" de su progenitora en actos como el de ayer, nunca estuvo dispuesto a dejar que tan significativa pérdida le "rompiera" emocionalmente.

"Cuando tienes que pasar por algo tan traumático como la muerte de una madre cuando solo tienes 15 años, algo que tristemente ha tenido que afrontar mucha gente, solo tienes dos opciones: que lo que has vivido te rompa del todo o te haga más fuerte. Y yo no iba a permitir que el dolor me rompiera, sino que me hiciera mejor persona. Quería que mi madre estuviera orgullosa del hombre en que me estaba convirtiendo, y al mismo tiempo proteger el legado que nos había dejado. Me parecía injusto desperdiciar todo el cariño y amor que nos había proporcionado a mi hermano y a mí", se sinceraba ante las cámaras.

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