Vanessa Paradis, orgullosa del éxito de su hija Lily-Rose Depp

Aunque Vanessa Paradis siempre intuyó que su hija Lily-Rose, la mayor de los dos retoños que tuvo con Johnny Depp, había heredado la vocación artística de sus progenitores, no fue hasta que la vio subiendo como una profesional la escalinata del gran teatro Lumière durante el pasado Festival de Cannes cuando supo que su retoño había nacido para ser una estrella.

"En ese momento el corazón me latía muy fuerte, y me dije que estaba hecha para eso. Es verdaderamente preciosa por fuera, pero es lo que tiene en su interior lo que la hace tan maravillosa, al margen de toda la demás parafernalia. Fue en Cannes cuando la vi por primera vez delante de los flashes de los fotógrafos, y fue como un ciclón, como verla entrar de golpe en el mundo de los adultos", ha confesado en el programa de la televisión francesa Quotidien.

Las comparaciones entre madre e hija son irremediables tanto por la temprana edad a la que ambas iniciaron sus carreras profesionales como por el hecho de que la joven de 17 años está siguiendo la estela de la icónica francesa: compaginando su trabajo como actriz con pinitos en el mundo de la moda como imagen de la casa Chanel, con la que Vanessa colabora habitualmente desde principios de los 90.

Precisamente debido a estas similitudes, la cantante y actriz nunca se ha atrevido a tratar de frenarle los pies a su niña, por mucho miedo que le dé en ocasiones verla inmersa en una industria tan competitiva.

"Es una decisión que ella ha elegido. Tiene mucho talento y está hecha para este trabajo. Por otra parte, yo también comencé a trabajar así de joven, por lo que entiendo que ella quiera hacerlo y que esté preparada para ello", ha asegurado en el mismo espacio televisivo sobre la prominente carrera de Lily-Rose.

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