Ex asistente de Harvey Weinstein le acusa de obligarla a eliminar pruebas

Por si el sinfín de revelaciones publicadas a lo largo de los últimos meses sobre los abusos sexuales y, en general, el trato denigrante que Harvey Weinstein había dispensado a numerosas actrices y empleadas no hubieran sido suficientes para hundir definitivamente su carrera y reputación, ahora una antigua empleada de 'The Weinstein Company', llamada Sandeep Rehal, no ha dudado en emprender medidas legales contra el productor, así como contra su hermano Bob y el director de recursos humanos de la empresa, Frank Gil, para buscar una compensación financiera como consecuencia del entorno "perverso y hostil" en el que se vio obligada a trabajar durante sus dos años escasos en la compañía.

Como se desprende de la información hecha pública este viernes por The Hollywood Reporter, la antigua asistente personal de Harvey Weinstein habría jugado un papel clave a la hora de deshacerse de cualquier signo indicativo de los encuentros sexuales que Weinstein mantenía en su habitación de hotel, siendo obligada también a lidiar personalmente con los "preparativos" de aquellos desagradables episodios con los que el productor se aprovechaba de su posición de poder sobre sus víctimas.

Según los documentos que el equipo legal de Sandeep Rehal ha entregado ya al juzgado que estudiará su caso, esta habría sido "forzada" a realizar toda clase de tareas ligadas a comportamientos "sexuales agresivos y severos", como la de "facilitar" la satisfacción de tales "apetitos" al disponer todo lo necesario en el dormitorio o incluso la de "limpiar" los restos de semen que Weinstein dejaría en el cuarto -y también en el sofá de su oficina de Nueva York, dependiendo de la ocasión- con una frecuencia de más de "tres veces por semana".

La mencionada asistente decidió abandonar su empleo en 2015 después de solo dos años en el puesto, como se cita en el informe, tras haber alcanzado un punto de "estrés emocional" insostenible al que también habría contribuido notablemente el lenguaje "sexista y ofensivo" que Harvey Weinstein habría utilizado sistemáticamente para referirse a ella, así como el hecho de que el productor supuestamente no perdía ocasión de tocar los muslos cuando viajaban juntos en coche.

A diferencia de lo ocurrido con los testimonios de otras supuestas víctimas, en este caso Harvey Weinstein no ha tardado en emitir un comunicado para "negar categóricamente" las acusaciones vertidas contra él por Sandep Rehaal, añadiendo además que estudiará la posibilidad de tomar acciones legales para defender, al menos en este caso, la poca honorabilidad que pueda quedarle tras más de 30 años ejerciendo de "depredador sexual".

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