La cara más amarga de la fama, según Sophie Turner

En más de una ocasión, la actriz de 'Juego de Tronos' Sophie Turner ha sido criticada por afirmar que únicamente se veía capaz de mantener una relación sentimental con otra 'celebridad', como es el caso de su actual novio, el cantante Joe Jonas, ya que entiende que solo alguien tan o más famoso que ella puede llegar a comprender las prolongadas ausencias que se derivan de su trabajo. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y la joven británica también ha experimentado en primera persona los inconvenientes de ser la mitad de una de las parejas del mundo del entretenimiento que más interés mediático genera.

"En efecto, te sientes como si vivieras en una pecera. Es muy frustrante que hasta la cosa más mundana se convierta en noticia. ¡Me aburre! ¿En serio que no hay nada más sobre lo que hablar?", manifiesta en el número de agosto de la revista Marie Claire haciendo referencia a todas las informaciones sobre su romance de las que se hace eco la prensa del corazón y el acoso de los paparazzi.

Una de las consecuencias de su notoriedad y de la de su novio es que algunos de sus seguidores ya les han buscado un apelativo cariñoso con el que referirse a ellos: 'Jophie', el resultado de unir sus dos nombres de pila. Sin embargo, ella sigue prefiriendo el tándem que forma junto a su compañera de reparto y hermana en la ficción Maisie Williams -Mophie-, con quien mantiene una bonita amistad desde hace siete años.

Pero lo que más detesta la guapa artista de la popularidad que le ha otorgado participar en una de las series más exitosas de la historia es que la gente la reconozca por la calle y se crea con el derecho de hacerle fotos sin su permiso, por lo que no tiene ningún reparo en exigirles -no siempre amablemente- que eliminen las imágenes de sus dispositivos móviles.

"Yo lo encuentro muy desagradable, así que yo también lo soy con ellos. Es una invasión total de mi privacidad. En una ocasión, estaba celebrando el cumpleaños de mi madre y les tuve que pedir que borraran las fotos. Prefiero mil veces más que vengan y me pidan una foto. Seguramente les diré que sí... ¡a no ser que mi aspecto dé asco!", confiesa en la misma entrevista.Sophie se ha visto obligada a convivir con el lado más oscuro de la industria del entretenimiento desde que debutara en televisión con solo 13 años en el papel de Sansa Stark.

Este personaje la acompañará inevitablemente a lo largo de toda su trayectoria, y a pesar de que es muy consciente de que las comparaciones son odiosas, jamás se le ocurriría renegar de él: no solo porque le haya cambiado la vida profesionalmente, sino también porque ha hecho de ella una chica completamente diferente.

"Ha sido un gran pedazo de mi vida. Cuando se acabe, lo sentiré como si se hubiera muerto alguien de mi familia. Le he dado absolutamente todo de mí a ella, todas mis emociones. Cuando era joven no solía llorar. Ahora lloro todo el rato. Soy una persona muy sensible", explica.

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