¿Es tan malo que las celebridades hablen sin tapujos?

NUEVA YORK (AP). Cuando la actriz Katherine Heigl abre la boca, la gente escucha, aunque no siempre les guste lo que dice.

Si los medios gustan de una celebridad relampagueante, entonces Heigl ciertamente cumple con lo esperado. La actriz ganadora del premio Emmy ha recibido críticas por sus desafiantes comentarios públicos y no parece parpadear por ello.

Según sus detractores, el comportamiento estrafalario de la estrella de la serie de televisión "Grey's Anatomy" incluye: exigir un mayor salario en las negociaciones contractuales con la cadena de televisión ABC; criticar a la muy exitosa comedia "Knocked Up" _en la que actuó con Seth Rogen y Paul Rudd_ calificándola de "un poco sexista" al retratar a las mujeres como "tensas y sin sentido del humor", a los hombres como "adorables y tontos"; y, recientemente, se negó a buscar la nominación al premio Emmy porque "los escritores de Grey's no entregaron el material para una actuación merecedora al galardón.

En ocasiones Heigl se comporta como un concursante de programa de realidad simulada que dice "no estoy aquí para hacer amigos; estoy aquí para ganar". Esa actitud, como estaría de acuerdo cualquier espectador ávido de programas como "Survivor" y "The Bachelor", gana pocos aliados en la isla (o en la mansión), pero es seguro que contribuye al éxito de la serie de televisión.

Pero en un mundo de celebridades blandas entrenadas para enfrentar a los medios de comunicación, ¿es algo tan malo decir lo que se piensa?

Después de todo, las celebridades han hablado directamente por años, asestando golpes a todo y todos, desde presidentes a compañeros actores y directores. Pero Hollywood es como la escuela secundaria, sólo mezquina, y golpear a los chicos populares podría tener consecuencias que tardan años en subsanarse.

"Existe una larga tradición de actores que han desdeñado a la institución de Hollywood y después tuvieron alguna retribución por ello dentro de la misma", dijo Neal Gabler, escritor y crítico cultural entre cuyas obras está "Life the Movie: How Entertainment Conquered Reality" (Vida, la película: Cómo el entretenimiento conquistó a la realidad).

Gabler mencionó al actor legendario Paul Newman como un ejemplo. Newman, ahora de 83 años, eludió el circo de la industria cinematográfica y no se presentó en 1986 para aceptar el premio Osca como mejor actor por su trabajo en la cinta "The Color of Money" luego de haber sido nominado siete veces antes.

"El no vivió de la manera que se supone debe vivir un astro. Hubo una expectativa ... sobre él, y no satisfizo esa expectativa y Hollywood se desquitó", señaló Gabler, citando el desaire a los premios por parte de Newman.

Y con todo, esa persona de carácter recio acrecentó su imagen pública como un hombre de integridad que vivió en sus propios términos, agregó Gabler.

Entre los colegas de Newman que aborrecieron los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas estuvieron Marlon Brando y George C. Scott, quien rechazó un Oscar por su grandiosa actuación en "Patton" en la década de 1970. Brando envió a una india americana a rechazar su estatuilla cuando fue premiando en 1972 por su actuación en "The Godfather".

Heigl, por su parte, sólo rechazó poner su nombre a consideración para una nominación al premio Emmy, que se otorga a lo mejor de la televisión.

Pero fuero sus razones para hacer eso lo que encendió la tormenta de fuego de los medios, alimentada por su declaración: "No sentí que se me entregó esta temporada el material para garantizar una nominación al Emmy, y en un esfuerzo por mantener la integridad de la organización de la academia, retiré mi nombre de la contienda".

"Además, no quise la posibilidad de quitar una oportunidad a una actriz que sí recibió tales materiales", agregó.

El anuncio de Heigl se propagó rápidamente por internet, donde fue resaltado de varias maneras, ridiculizado y discutido.

"En primer lugar, ella cometió una locura: dijo la verdad", comentó el veterano publicista Howard Bragman. "Cuando menos, dijo su verdad. ... Y en este pueblo, no es siempre una buena idea, porque lo que se debe entender es que la televisión es una industria de mucha colaboración, y lo que ella ha hecho esencialmente es rechazar a sus escritores. Estas son personas con las que tienes que trabajar todos los días", subrayó.

El presidente de ABC Entertainment Stephen McPherson negó a principios de julio que Heigl quería abandonar la exitosa serie dramática de hospital. El luego defendió el programa diciendo que todos los involucrados merecían "una enorme cantidad de reconocimiento".

Melissa Kates, representante de Heigl, dijo que la actriz no estaba disponible para hacer comentarios sobre este reportaje.

Bragman representó a Isaiah Washington durante la salida del actor en el 2007 de "Grey's" luego de su presunta utilización de una denigración homofóbica. Heigl criticó públicamente a Washington, diciendo a los medios: "Voy a ser realmente honesta en este momento: él simplemente no debe hablar en público; punto".

Las declaraciones de Heigl crearon un ambiente hostil en escenario.

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