Ariana Grande muestra las secuelas de su estrés postraumático

El pasado junio la cantante Ariana Grande se sinceró en una entrevista acerca de las devastadoras consecuencias que había tenido el atentado en su concierto de Mánchester un año antes tanto para los seres queridos de las víctimas como para los afortunados que no perdieron la vida ese día.

Aunque ella se mostró reacia a centrar sus declaraciones en su propia experiencia, sí reconoció que era una de las muchas personas afectadas por ese trágico ataque que sufría de estrés postraumático y lo que se conoce como el sentimiento de culpa del superviviente.

"Resulta duro hablar de ello porque hay gente que ha sufrido unas pérdidas brutales, horribles. Pero sí, es algo real", reconocía en una conversación con la revista Vogue.Ahora la estrella del pop ha recurrido a sus redes sociales para compartir con todos sus seguidores una comparativa de la resonancia magnética de un cerebro sano y otro de una persona afectada por estrés postraumático: el suyo.

A simple vista, en la segunda imagen ya se pueden apreciar muchas más zonas iluminadas en comparación con la primera.La artista ha decidido desvelar esa información médica tan personal, que parece ser una captura de pantalla de una conversación privada, para demostrar que ese trastorno es muy real "y no es para nada una broma".

"Es graciosísimo y a la vez aterrador", ha reconocido ella misma en el breve mensaje del que ha acompañado la publicación.

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